Artes & Letras

Crónica

Debut Hípico

El nuevo hipódromo Arequipa pretende darles resguardo a todos aquellos que, perteneciendo a clases sociales diferentes, enloquecen de la misma manera y a veces por la misma "cabeza". Ha transcurrido un año y medio desde que se corrió la última carrera en el recordado recinto de Porongoche y la hípica de nuestra ciudad se prepara para una de sus más rotundas reactivaciones.

Coqueta jocketa. Marleny Noguera, ganadora de la 3era carrera.

Son casi las once de la mañana y la tribuna popular se rinde homenaje a sí misma, rellenándose con gente de jean, camisas sport y minifaldas oprimidas. En este espacio no cabe ni una "cabeza" más. Es aquí donde se levantan los quioscos improvisados, la gaseosa cuesta treinta céntimos más y los sándwichs que más se venden, casualmente, también son de cabeza. El lado izquierdo del hipódromo parece ser la cara más insolente de la hípica.

El lado derecho es cosa aparte. En esta tribuna, el acto de respirar y ver la carrera desde una cómoda mesa se hace más honesto. Aquí el espacio y la colonia floral sobran al clásico estilo Derby, pero con pantallas plasma mucho más pequeñas.

La primera

¡Corre cuatro, corre! Le grita un hombre desde el público, a él tampoco le es ajeno el jean ni la camisa sport. Y es que este caballo es "El Gurka" que con bandera arriba se ha escapado antes de que comience la carrera, justo cuando los caballos y sus jinetes empezaban a alistarse para correr. "El Gurka" lleva entrenando buen tiempo y las ganas de acelerar el galope lo ha lanzado a correr sin jinete y, fiel a su raza, se desliza sobre la dura pista de tierra hasta terminar la vuelta de los mil 200 metros. Esas benditas ganas le han valido la descalificación, pero no la ovación de la tribuna de izquierda.

Ahora sí, La primera

¡Y comienza la carrera! Las manos se baten en sonido extraño, las comisuras de los labios se hacen más estrechas y emiten sonidos desconocidos; son los verdaderos hípicos los que se entienden en este extraño idioma gutural ante la falta de un narrador que informe por cuantas cabezas o cuerpos es que "El vendaval" quiere ganar la carrera, pero resulta un hecho ineludible que el caballo ocho haya sido más rápido que todos sus iguales, aunque las probabilidades de que el látigo haya sido más certero o simplemente que el jockey fuera más ligero, son altas.

Nueva estampa de la hípica local.

En el centro de la tribuna está Luis Concha Fernández, presidente del Jockey Club. Y sobre el césped artificial se dispone a posar para la fotografía del recuerdo, junto a Carlos Díaz, el dueño del caballo ganador de la inauguración. Mientras el sol se oculta entre las nubes, Concha Fernández le dice casi al oído a Díaz que es una pena que no haya venido vestido de terno, pues de haber sido así, se le hubiese entregado el trofeo de la primera carrera; pero que no es problema, tal vez alguien le podía facilitar alguna camisa y una corbata y la ceremonia podría continuar. A Díaz le ha salvado el momento su esposa, que por suerte luce "elegante".

La tercera es siempre la vencida

Entre los jinetes, las mujeres quedaron representadas de la mejor manera, precisamente con el triunfo de Marleny Noguera, hija del famoso jockey arequipeño Sergio Noguera, quien ya había corrido en las anteriores carreras, mas fue en la tercera que ganó, por una inalcanzable diferencia: el primer lugar a bordo de la yegua de nombre "Liera". Ambas demostraron que la tercera siempre es la vencida.

Poco antes de la carrera Marleny y "Liera" parecían no poder conciliarse como dupla corredora. La potra logró echar debajo de su lomo a Marleny hasta en dos ocasiones, haciendo tributo a su carácter indomable, el mismo que ha heredado de su madre, la otra yegua, también campeona, llamada "Problemática".

Marleny Noguera radica en Estados Unidos y es allí donde ha visto florecer su carrera como jocketa profesional. Prueba de ello son los justos honorarios de hasta diez mil quinientos dólares que recibe por carrera ganada. Aquí sólo fue una invitada y dice sin preocupación que no sabe cuánto ganará por haber llegado primera con "Liera". "Tal vez 200 soles, no sé cuánto será". (Giuliana Gutérrez)