Luis MAldonado valz

Confesión de parte


Efemérides patrimonial 

El 02 de diciembre, se cumplieron 9 años desde que el Comité del Patrimonio Mundial de UNESCO, nominó el centro histórico de Arequipa como Patrimonio de la Humanidad en la ciudad australiana de Cairns. Para este logro muchos factores se conjugaron. En primer lugar la decisión política del alcalde de entonces, Juan Manuel Guillén, que había definido como uno de los ejes de su gestión, la revitalización del patrimonio urbano; por eso desde el mes de abril se iniciaron las obras de rehabilitación de las calles San Francisco-Santa Catalina, y simultáneamente se constituyó la Superintendencia del Centro Histórico, organismo de gestión y administración del sitio, que tenía como una de sus competencias, elaborar el expediente para la inscripción del CH en la Lista del Patrimonio Mundial, compuesto por un equipo interdisciplinario, algunos de gran renombre, como el desaparecido historiador Guillermo Galdos, que trabajaron ad honorem. Vale destacar la gran capacidad promotora del Asesor Cultural, el poeta y periodista Alonso Ruiz Rosas.

Luego, estuvo el aporte de los estudiantes de arquitectura de la UNSA, que en jornadas de trabajo elaboraron el expediente urbano para el Plan de Gestión. Contra el tiempo, se envió en junio del ’99 la delimitación del sitio, la declaración de valor, el análisis comparativo, la memoria descriptiva y un listado de los monumentos declarados por el INC. En septiembre, se complementó el expediente con los lineamientos del Plan, las normas de protección y una descripción de los principales monumentos. Ya para entonces, Guillén había conseguido el respaldo de varias instituciones, como el arzobispado, la CCIA, y el apoyo de personalidades de gobierno. A fines del ’99, la Cooperación Española se suma al esfuerzo de los técnicos locales y desde enero del 2000, se concreta su apoyo mediante el equipamiento y el financiamiento de una Oficina Técnica, que bajo nuestra coordinación, formula el Plan de Gestión e inicia la ejecución de los proyectos piloto.

En febrero del 2000, UNESCO envió a un experto de ICOMOS, coincidentemente, mi amigo y compañero de estudios en Río de Janeiro, Cyro Correa de Oliveira Lima, quien con mucha independencia y solvencia profesional recomienda la inscripción de Arequipa en la Lista del Patrimonio Mundial. Hoy, luego de 9 años, Cyro regresa a Arequipa, ya no para evaluar, sino para aconsejarnos cómo mejorar la gestión.

El último empujón lo dimos en junio, en París, presentando al Comité el Inventario Patrimonial y el Plan de Gestión. Conociendo la recomendación de ICOMOS, sólo faltaba que el Comité aprobase este plan de manejo; y lo hizo. El suspenso acabó con una llamada al Alcalde del Cónsul Peruano en Australia. El festejo fue apoteósico, con chapuzón en la pileta del Tuturutu. Fue un logro, pero falta todavía mucho camino por recorrer.