Columnista invitado

 FELIPE MIRANDA Y ESPERANZA MEDINA *


La universidad p�blica en el Per�: �Agon�a forzada?

La Universidad p�blica del Per�, viene enfrentando por d�cadas, una persistente crisis que a la fecha cobra s�ntomas de agon�a. Los docentes se encuentran en huelga desde el 23 de setiembre, y aparentemente a�n no hay evidencias de que est� pr�ximo su fin. La raz�n, es la ancestral lucha por la homologaci�n de sus haberes con los del poder judicial, como lo dispone la Ley Universitaria N� 237333.

Pero conviene analizar �cu�l es el impacto de esta medida de fuerza asumida por los docentes universitarios? En primer lugar, el inevitable desprestigio del gremio docente, cuando lejos de analizar la esencia del problema, se opta por emitir juicios negativos y sensacionalistas, tales como el que cobran sin trabajar, el que son incumplidos y mediocres. Asimismo, la imagen de la instituci�n universitaria p�blica decae sustancialmente. Los padres de familia quieren que sus hijos se eduquen en instituciones con orden, sin huelgas ni problemas. En este sentido, los directivos de la FENDUP debieran pensar en formas alternativas y m�s eficaces de reclamar sus derechos, para que no se desvirt�e el verdadero y trascendente contenido y prop�sito de su lucha. �Qui�n se beneficia con el descr�dito de las universidades nacionales? Evidentemente las universidades privadas.

�Cu�l ser�a el efecto de elevar los sueldos de los docentes universitarios del sector estatal, a niveles propios de la labor estrat�gica que desempe�an? Este tipo de empleo ser�a m�s competitivo, exigiendo mayor nivel profesional y mejores desempe�os. Pero al mismo tiempo, se establecer�a un referente de remuneraci�n que incidir�a en muchas de las universidades privadas, pues presumiblemente tendr�an que mejorar los haberes de sus profesionales para competir. Situaci�n que a todas luces les resulta inc�moda.

Entonces, �por qu� no se atiende el desarrollo de la Universidad p�blica en el Per�?

Ensayando hip�tesis, una primera explicaci�n ser�a la intenci�n del gobierno de favorecer a algunas universidades privadas. Los medios de comunicaci�n recientemente han destapado los tent�culos y los m�todos cuestionables, con los que por lo menos una poderosa universidad privada opera a nivel de las esferas del poder pol�tico y judicial. De otro lado, se sabe la estrecha relaci�n entre el ministerio de educaci�n y otra de las poderosas universidades privadas; y seguramente, la lista contin�a. Esta idea se refuerza con la propuesta del Ministro de Econom�a, planteando que las universidades nacionales se las agencien con sus propios recursos (es decir, el dinero de los alumnos) para la homologaci�n de haberes y eventualmente otras necesidades. En ese caso, la gratuidad de la ense�anza ser�a cosa del pasado. Esto se enmarca dentro de una perspectiva econ�mica en la que el Estado se libere de obligaciones como la educaci�n universitaria p�blica y gratuita, agrediendo as� el derecho de los hijos del pueblo peruano a recibir una educaci�n superior universitaria de calidad.

El que los docentes universitarios no merecen aumento, pues algunos muestran un desempe�o mediocre, es otro de los argumentos; pero ser�a interesante disponer de estad�sticas que revelen la fracci�n de docentes que sirviendo a universidades p�blicas tambi�n lo hacen a las privadas. La idea de que mejores docentes se encuentran en el sector privado, es discutible.

Por otro lado, desde la �poca de Fujimori, e incluyendo a los gobiernos de Toledo y Garc�a, en nuestro pa�s se est� implementando un modelo econ�mico primario exportador. En esta perspectiva el desarrollo de ciencia y tecnolog�a no es prioritario, en consecuencia se permite que la universidad p�blica agonice lentamente. No obstante, la respuesta de sus docentes investigadores, sigue siendo constructiva; as� lo demuestra el hecho de que la producci�n cient�fica y tecnol�gica nacional, evidenciada en publicaciones, patentes y otras, sea mayor en el sector p�blico universitario.

El desarrollo nacional demanda un s�lido compromiso con la Universidad P�blica para garantizar una educaci�n superior inclusiva, de excelencia, que forme profesionales competitivos y genere ciencia, tecnolog�a y cultura para un Per� mejor. Es preciso contar con un conjunto de medidas que le devuelvan vitalidad y liderazgo, que adem�s de garantizar los recursos necesarios y los sueldos para los docentes conforme a ley, doten a las universidades de mecanismos eficaces de selecci�n, control, actualizaci�n y promoci�n del personal y de sistemas de gesti�n transparentes. De hecho todo s�ntoma de corrupci�n debe ser extirpado tanto de las universidades p�blicas como de las privadas.

Es necesario considerar la participaci�n organizada de la sociedad civil, en la definici�n de pol�ticas de desarrollo y en la validaci�n social de su quehacer. La cooperaci�n con otras universidades nacionales y extranjeras en programas de investigaci�n conjuntos, es asimismo indispensable. La acreditaci�n de programas profesionales, en marcha en varias universidades nacionales, constituye un indicativo del nivel de competitividad de las mismas, y en consecuencia, debe ser promovida y extendida.

 

De este breve an�lisis se puede concluir que en la pr�ctica, existe una pol�tica gubernamental subterr�nea para las universidades p�blicas del Per�: no atender sus demandas econ�micas, no dotarla de un marco legal adecuado, dejar que se desprestigien ante la opini�n ciudadana, vale decir forzar su agon�a, asumiendo que las universidades privadas las sustituir�n en el mediano plazo.

 

La potenciaci�n de la Universidad P�blica en el Per�, es responsabilidad de todos los que creen en una democracia real, en la que los hijos del pueblo, tengan la oportunidad de desarrollar sus talentos y constituirse en profesionales de excelencia que lideren el desarrollo humano sostenido del Per�.

 

�No dejemos que el gobierno destruya la Universidad P�blica que es de todos los peruanos!

* Catedr�ticos