Informe

A la vista desde los buses tur�sticos

La otra cara de Arequipa

Todos los d�as, en dos turnos, media docena de buses tur�sticos de hasta 3 compa��as diferentes, ofrecen al creciente n�mero de turistas que llegan a la ciudad, un paseo por los lugares m�s bellos de la ciudad, sus alrededores, su paisaje y sus monumentos arquitect�nicos. Pero la otra cara de la moneda, la que no vale ni el costo de lo que se cobra por el tour, asoma su triste faz, ante la indiferencia general.

Las fotograf�as que acompa�an este texto fueron tomadas un domingo soleado en que el verdor de la campi�a brilla como nunca, al amparo del luminoso rebote que los festivos rayos despiden, despu�s de haber intentado franquear sin �xito los imponentes muros de la blanca ciudad. Tanto en sus hermosos monumentos arquitect�nicos del centro hist�rico, como en las bien cuidadas viviendas de los barrios residenciales que rodean la ciudad.

En medio de este paisaje, asoma sin embargo la pobreza de quienes est�n excluidos de esos goces. Seg�n los datos estad�sticos, cerca de un 30 por ciento de la poblaci�n vive con menos de 3 d�lares al d�a. El paseo en bus abierto cuesta 35 soles, o doce d�as en la vida de estas personas.

Esta desesperanza en el futuro puede haber hecho tambi�n que muchas de estas personas se hayan dejado vencer por la desidia y hayan echado a la espalda, aquella digna frase de sus antepasados: pobre pero honrado. Y limpio, y ordenado, y digno, se podr�a agregar.

No puedo adivinar si por indiferencia o impotencia, pero los promotores tur�sticos tambi�n parecen haberse dejado vencer por la contundencia de la realidad. Y aunque todos tienen el mismo circuito tur�stico como recorrido, poco o nada han hecho para mejorar la vista que ofrecen a sus clientes desde los 4 metros de altura de sus modernos buses.

Y no se trata de asumir la actitud de "esconder los desperdicios bajo la alfombra", sino de encarar la realidad, emprender un programa de recuperaci�n de viviendas y techos, como lo han hecho en muchas ciudades tur�sticas; de infundir un esp�ritu de superaci�n en sus habitantes, de ofrecer un programa de incentivos. En otras palabras, de recuperar nuestra autoestima, en forma aut�ntica, y no s�lo para la foto. (MCC)

 

CRUDA REALIDAD. Muchos lugare�os y turistas, reci�n caen en cuenta de la situaci�n en que viven miles de personas en Arequipa

 

ECL�CTICO. Imposible definir el estilo arquitect�nico, decorativo o existencial de esta familia

OBSTACULO. Justo delante de la campi�a de Sachaca

 

FUNCIONAL. Esta vivienda parece haber encontrado una extensi�n en sus propios extramuros y a la vista de todos

 

 

ESTRATEGICO. Enfrente del pintoresco Balneario de Tingo. Ellos s� deben tener bonita vista

EN VENTA. Dif�cil encontrar comprador para esta vivienda, en medio del caos

 

TRABAJADOR. Quien tiene su taller de trabajo en el techo y al aire libre

 

VARIEDAD. Aunque los turistas lo contemplan, este no es precisamente el paisaje que los agentes tur�sticos quieren ofrecer

 

ATRAPADO. Tras un muro de piedras, el autom�vil parece querer escapar de ese entorno.