Juan carlos valdivia

Sobre el volcán


La ecolástica

En el Perú, la concepción educativa mayoritaria no ha variado sustancialmente en el paso de la Colonia a la República, a pesar de los cambios cosméticos y secundarios. Una educación que parece tener como fin supremo mantener las cosas como están, educando y formando a los diversos defensores del miserable status quo educativo que nos caracteriza. Sólo se hacen algunos cambios parciales aislados para que no cambie nada sustancial. Los paradigmas permanecen intocados: desde el Ministerio de Educación hasta la última escuelita fiscal, todo se dice, de todo se habla, menos del fondo ideológico subyacente a la concepción educativa tradicional y mayoritaria. En nuestra hipótesis, esta concepción es la "escolástica colonial", derivada de una obsoleta cosmovisión mayoritaria con base en paradigmas pre-modernos: el catolicismo de la Contrarreforma, especialmente.

Ese fuerte poder ideológico y esos esquemas mentales generan un tipo de educación. Se caracteriza, en general, por ser memorista o repetitivo, autoritario, dogmático, acrítico y tedioso. Eso genera un tipo de educación que no se basa en la reflexión y en razones sino en la repetición y la fe en la autoridad. Todos esos factores, indisolublemente vinculados, hacen de la escolástica el enemigo público número uno de la educación, ya que el factor ideológico y los valores a los que está vinculado, determina todo los demás, le impone su sello. Y "todo lo demás" en educación, como sabemos, está muy mal.

Sólo un ejemplo (teniendo en cuenta el carácter esquemático de esta nota): durante once años de educación escolar se le exige al estudiante memorizar decenas de definiciones, pero llegan a la universidad sin saber lo que es una definición, aunque la definición de la definición, de cepa aristotélica, tenga más de dos mil años (ubicar el género próximo y la diferencia específica de lo que se quiere definir). ¿Por qué a ningún profesor de colegio se le ocurrió explicar qué es una definición si exigían tantas definiciones? Respondo: porque en la educación escolástica basta con la memoria y el dogmatismo. El entendimiento y el razonamiento no son importantes.

¿Cómo iba a cambiar la educación, como iba a modernizarse si en la República se mantienen los valores, los esquemas mentales, lo estilos de relación social, las ideas y creencias coloniales y absolutistas? Todos esos factores son inseparables de una cosmovisión, de una concepción del mundo heredera de la Contrarreforma, que ha mantenido su espíritu vivito y coleando hasta hoy.

La escolástica es la concepción educativa con la que la gran mayoría se educa, inseparable del espíritu de la Contrarreforma. Este catolicismo particular, hijo del Concilio de Trento y del Tribunal de la Santa Inquisición, no es cualquier catolicismo: reacciona contra todo lo que representa modernidad.