Artes & Letras

Cine

De repente, Susan

La bella Susan Sarandon lleg� al Per� y motiv� avalanchas de fot�grafos. La actriz de 63 a�os estuvo en Lima, Cuzco y Puno, conociendo un poco sobre nuestros or�genes milenarios. Y comprando.

Divina. Sarandon tambi�n lleg� hasta el Titicaca. Ya vienen m�s de sus colegas.

La campa�a "Cusco pone" tiene un as bajo la manga. Se llama "Celebrities" y consiste en conseguir que vengan algunas de las m�s grandes estrellas del cine y la m�sica a pasear sus divinas humanidades por suelo patrio. Susan Sarandon lleg� al Per� de sorpresa y alborot� a los reporteros que quer�an fotos y notas del acontecimiento.

La ganadora del Oscar mantiene la belleza de sus a�os mejores. Entonces surgen los titulares que dan cuenta detallada de sus impresiones: "Susan Sarandon fascinada con platillos andinos", "Susan Sarandon apreci� el arte de tejedoras del Cusco", "Susan Sarandon se divierte montando a caballo en Urubamba". Nunca tan detallada la agenda sentimental, que da cuenta de sus fascinaciones, aprecios y diversiones.

Sin desgracias climatol�gicas mediante, la lista de famosos que han llegado hasta Macchu Picchu es extensa. La bella Cameron Diaz estuvo en el ombligo del mundo haciendo un documental. Owen Wilson y Woody Harrelson parrandearon al calor del pueblo cusque�o.

El multimillonario Bill Gates presenci� el Inti Raimi como un turista m�s. La hija de George Bush tambi�n anduvo por esos lares y Gloria Estefan trep� hasta las alturas rodeada de paparazzis.

El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Mart�n P�rez asegura que seguir�n viniendo m�s estrellas como parte del programa de rehabilitaci�n del turismo en Cusco. "Yo nunca dije que vendr�a Anthony Hopkins, pero nos gustar�a que nos visite m�s adelante", asegur� frente a la ausencia del anunciado actor junto a Sarandon.

Todas estas figuras del show bussiness llegan con el respectivo anuncio de su visita. Sin embargo, la mitolog�a urbana siempre ha visto estrellas en las calles. En Arequipa, el rumor de que Audrey Tatou andaba comprando puchos en la calle San Francisco, tuvo decenas de testigos. A Rod Stewart lo ha visto m�s de un beodo en los bares del centro. Particularmente, he visto a Sting saliendo de un supermercado en los Portales de la Municipalidad, cargando con su bolsa pl�stica blanca llena de fruta. Nunca sabr� porqu� no le dije "Englishman in White City". (JAR)