Wilfredo ardito vega

Reflexiones peruanas


Nuevos tiempos para las trabajadoras del hogar

Aunque en la educaci�n escol�stica se conciba al profesor como una autoridad (y por eso es autoritaria), la autoridad no tiene derechos sino deberes. Las relaciones pedag�gicas requieren ser horizontales si quieren ser modernas y democr�ticas: en este caso se considera que todos son estudiantes y el respeto debe ser rec�proco, s�lo hay una diferencia de funci�n. La relaci�n vertical docente-discente implica una cierta subordinaci�n o jerarqu�a, una relaci�n de poder como toda relaci�n de autoridad. Esto la hace autoritaria: porque una forma com�n de ser autoritario es asumirse como autoridad sin serlo. Autoridad es el Rector, Director, Vicerrector, Decano, etc., no el profesor.

La autoridad escol�stica es absoluta. Poseedora de la verdad absoluta, la palabra del maestro es indiscutible, porque adem�s representa la del Papa, de la Iglesia, de Dios, o de la "verdad cient�fica y objetiva". Aunque el profesor no sea consciente de eso. Y como representa a Dios y Dios es due�o absoluto de la verdad, no hay nada m�s que aceptar a su representante terrenal. Por eso no hay igualdad posible frente al que no posee esa �nica verdad: el discente. Y mucho peor en relaci�n al que piensa distinto a la "autoridad". Por esto se habla de autoritarismo: se establecen relaciones verticales donde no se trata de mandar, de dar �rdenes imperativas, sino de persuadir mediante razones o argumentos consistentes y claros. Esa verticalidad genera distancia y temor y se afecta la comunicaci�n docente-discente.

Mientras que en algunas universidades el tuteo es general, y eso puede haber afectado "el principio de autoridad", que no es un principio sino una redundancia (que la autoridad debe ser obedecida). Y es que ese principio no juega siquiera en una relaci�n horizontal. Y no puede ser absoluto, "sin dudas ni murmuraciones". Los estudiantes no respetan menos a sus profesores en una Universidad donde todos se tutean. En la Universidad de Paris VIII, Saint Dennis (ex Vincennes) por ejemplo, donde sin embargo dictaban estrellas intelectuales como Deleuze, Lyotard, Chatelet, Guattari, etc, en la �poca que pudimos constatarlo (los a�os ochenta.)

La amistad docente-discente mutuamente respetuosa es m�s eficaz pedag�gicamente. Las relaciones educativas, como se dijo, no pueden ser pol�ticas (de poder) sino �ticas (de persuasi�n) �O s�lo se respeta a alguien si es autoridad? El profesor que se cree autoridad puede ser muy "buena gente", pero no deja de ser autoritario incluso en la versi�n dulzona del paternalismo, si se considera autoridad no si�ndolo, lo diga o no expresamente. No es necesario el l�tigo para ser autoritario, basta creerse autoridad sin serlo. El autoritarismo, por otro lado, puede convivir con cierta simpat�a y cierta bondad forzada propia del paternalismo o del asistencialismo, que son actitudes anti democr�ticas.