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Revisando el pasado del virtual presidente regional reelecto El recorrido de Guillén Para muchos, el "arequipazo" de junio de 2002, salvó a Juan Manuel Guillén Benavides de quedar en la historia de la ciudad, como un alcalde de gestión mucho menos que regular. Su rol protagónico, en aquella revuelta popular, se capitalizaría años más tarde en su elección como presidente regional. En medio de indecisiones, postuló a la reelección. Su virtual triunfo sólo ha sorprendido a sus contendores.
Guillén Benavides tiene 68 años. Fue rector de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) durante 10 años y alcalde provincial. En ambos cargos siempre representó una voz opositora al gobierno central: contra Alberto Fujimori, primero; y Alejandro Toledo, después. En los años 60, perteneció al partido aprista y formó parte del Chap (Chicos Apristas Peruanos), club que reunía a niños de entre siete y 14 años. Y desde entonces no se ha distanciado de la actividad política y alcanzado protagonismo local y nacional. En la Unsa, en los años 70, Guillén forma parte del grupo Nueva Universidad de clara tendencia izquierdista, con lo que se "oficializa" su tendencia ideológica. El paso por la Unsa Guillén realizó sus estudios escolares en el Colegio Independencia Americana. Posteriormente, en la Unsa alcanzó el grado de doctor en Filosofía. Se desempeñó como catedrático de su especialidad en 1965. Luego pasó a ocupar el cargo de Director de Evaluación Estudiantil, entre 1971 y 1972. Posteriormente, fue Director del Programa de Filosofía, entre 1973 y 1975; y director de Evaluación Pedagógica entre 1976 y 1977. Luego ocupó el cargo de Jefe de Planificación, entre 1984 y 1989. Pero sus aspiraciones no quedaron ahí. Juan Manuel Guillen Benavides ocupó el cargo de rector de la Unsa en dos periodos, 1989-1993 y 1994-1998. Desde esa época, muchos sectores de la población comenzaron a reconocerlo con un líder político. Supo aprovechar el prestigio que ganó la universidad en su gestión para hacerse más conocido. Como rector, Guillén reconstruyó 32 pabellones, 13 laboratorios, tres bibliotecas, además de 19 edificios, con lo que mejoró notablemente la infraestructura universitaria; pero se dejó de lado el área académica, especialmentre en el campo de la investigación. La obra que lo eternizaría -para bien o para mal- fue la construcción del Estadio Arequipa, con una capacidad para 54 mil espectadores. Fama y poder Luego de su gestión en la Unsa, Guillén postuló a la alcaldía provincial y ganó las elecciones de 1998 con un rotundo 60 por ciento del total de votos emitidos. Gobernó en el periodo 1999 - 2002. Su gestión inició en medio de gran expectativa. Sin embargo, a pocos meses de culminar su periodo edil, Guillén acusaba una alta desaprobación a su gestión. Pero, lo que parecía el final de su carrera política daría un giro abrupto, cuando se produjo el "arequipazo". Aquella revuelta, en contra de la privatización de la empresa generadora de energía, le dio la oportunidad de volverse a colocar en el podio del liderazgo.
Eso le permitió terminar su gestión con un alto índice de aprobación y años más tarde ocupar el cargo de presidente regional, que ganó con más del 30 por ciento de votos. Su actual gestión ha sido objeto de denuncias de corrupción. La construcción del puente Chilina, por ejemplo, es materia de investigación penal, pues pese a que el proyecto no está en ejecución se compró materiales, cuyo destino final se desconoce. De igual modo, su acercamiento a gremios populares ha sido causa de muchas críticas por parte de sus contendores en estas elecciones. Y es que Guillén Benavides ha firmado una "acta de cogobierno", con dirigentes de los conos de la ciudad. Muchos han calificado el hecho de populista. Para reforzar esta teoría, en mayo de este año, Guillén orientó recursos del gobierno regional para la remodelación de la casona ubicada en la calle Santa Catalina 404, local de la FDTA (Federación departamental de trabajadores de Arequipa). De hecho, fue en medio de un mitin popular que Guillén decidió postular a la reelección, pese a que había emitido –un día antes- un comunicado en el que argumentaba sus razones para no hacerlo. Y al parecer, esta es la fuerza electoral que le permitirá seguir cuatro años más en el poder. (Marilda Quico) |