Artes & Letras

Música

Los Chapillacs

Una fiesta que no acaba

No sólo acaban de grabar un comercial para el Metropolitano de Lima, donde suena su tema "La cumbia delincuencial", sino que se ha convertido en el grupo arequipeño más pedido del momento. Las fiestas de fin de año seguramente se pelearán por tenerlos tocando sus éxitos. Bien por ellos.

Fabulosos. Chapillacs han conseguido gran acogida en la capital

No fue nada fácil. Sus inicios como músicos se remontan a bandas un poco más under, pero la cumbia finalmente fue uniendo su propuesta hasta armar este combo. Actualmente sus integrantes son Renato Rodríguez (batería), Gabriel Infantas (guitarra), Jean Paul Quezada (guitarra), Yawar Mestas (bajo), Marco Infantas (teclados), Jorge Infantas (voz & tumbas), Erick Márquez "Chapillita" (efectos de voz) y Marcilio André.

El grupo nació en el tradicional Barrio del Solar, en el año 2006. El nombre surge de la confluencia de los términos "cadillac", en referencia al lujoso auto, y la virgen del Chapi, la más venerada imagen e los arequipeños.

En febrero del 2007, junto a Marcial Ayala en la voz, graban su primera maqueta titulada "¡Ahora sí!". Entre los años 2007 y 2008 fueron mucho más tocadas y ensayos, además de apariciones en radio y televisión. Se convirtió en hit su tema "Cumbia delincuencial" y "Salsatanás". Fue tal la pegada que la disquera norteamericana "Masstropica" lanzó un vinilo 45 con los temas "Cumbia delincuencial – Recordando a Marión".

El año pasado fueron incluidos en un compilado a nivel mundial llamado "Beginner’s Guide to Cumbia" editado por el sello Nascente Records de Inglaterra, representando la visión contemporánea de la cumbia en el contexto mundial.

Este 2010 ha sido su año. Gracias a sus performances en la capital fueron convocados para grabar el spot del Metropolitano, donde ponen la música y lo protagonizan. Además consiguieron editar su disco "Odisea cumbia 3000".

Los cumbieros psicodélicos se preparan para unos días intensos, donde su presencia será requerida en más de un juerga de fin de año. Que el ritmo no pare.