Wilfredo ardito vega

Reflexiones peruanas


Los nuevos lime�os

Hace algunos a�os, los �nicos extranjeros que pod�an verse en Lima eran turistas, concentrados durante el d�a en el Centro Hist�rico y por la noche en algunas calles de Miraflores.

Ahora, a los extranjeros se les ve en muchos otros lugares de la ciudad. Son cooperantes e investigadores, pero tambi�n hay cada vez m�s estudiantes de intercambio y quienes est�n trabajando en el Per�, sea porque fueron enviados por una empresa de su pa�s, porque han venido buscando alguna oportunidad o porque su pareja es peruana. Algunos, especialmente los funcionarios de organismos internacionales, se mantienen en un ghetto, pero muchos extranjeros comen men�, viajan en combi y compran en Gamarra. Hace unos d�as, en El Aguajal de Jes�s Mar�a estaban devorando juanes unos funcionarios de la embajada italiana.

No siempre es f�cil distinguir a los extranjeros: un chino, un brasile�o, un boliviano o un espa�ol podr�an parecer peruanos a simple vista salvo algunos detalles de la vestimenta o la forma de hablar. Hacia fines del siglo XIX, muchas personas, desde japoneses hasta italianos y desde alemanes hasta palestinos, llegaban al Per� por razones econ�micas. Gradualmente, se fueron incorporando a la sociedad, extendiendo algunos elementos culturales como ocurri� con el panet�n y la comida china. Precisamente, la inmigraci�n china se ha mantenido ininterrumpida durante m�s de 150 a�os: en uno de mis chifas favoritos, el Sal�n de la Felicidad, hay mozos chinos que atienden a las familias chinas en su propio idioma.

En los a�os noventa, el Per� se percib�a como un pa�s de emigrantes, al punto que m�s de dos millones de peruanos viven actualmente en el extranjero. Sin embargo, en los �ltimos a�os estamos recibiendo cada vez m�s inmigrantes, muchos provenientes de otros pa�ses latinoamericanos, lo que confirmar�a la buena marcha de la econom�a.

Una se�al, menos feliz, de la presencia de extranjeros son las noticias policiales: como el venezolano dispar� a la ni�a Romina Cornejo, los mexicanos o colombianos asesinados por sicarios o el chino que asesin� a tres de sus familiares. Sin embargo, estos cr�menes no han generado ning�n sentimiento de xenofobia, pues los peruanos somos mas bien xenof�licos�, siempre que los extranjeros tengan rasgos "europeos".

Decenas de veces, en las charlas sobre racismo, he comentado que para muchas chicas tener un enamorado extranjero sigue siendo signo de "haber triunfado en la vida", aunque, ironizaba yo, el susodicho sea desempleado o psic�pata. Este �ltimo comentario qued� tr�gicamente confirmado en mayo de este a�o cuando Stephany Flores, qued� embelesada por el tristemente c�lebre Joran van der Sloot. Lo mismo le ocurri� a Leslie Paredes enamorada de otro holand�s, dentro del penal de Lurigancho.