Informe

Defensa civil aún no da certificación a Lambramani 

Riesgo en el parque

Las salidas de emergencia del gigantesco centro comercial presentan verdaderas trampas mortales y la cercanía de las tuberías de agua con las del alumbrado despiertan suspicacias sobre la seguridad del mall. Aunque la instancia regional de Defensa Civil recién emitirá sus conclusiones de las inspecciones técnicas realizadas, el centro comercial ya lleva varios meses funcionando.

Vista nocturna de la fachada del Parque Lambramani.

En el 2009 cuando aun no existía Parque Lambramani, la avenida que le da el nombre al mall era una vía colapsada. Así lo reconocía el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que realizó la consultora Ecogestión Consultores SAC., por encargo de la transnacional chilena, cuando iniciaba las gestiones para instalarse en Arequipa. Ahora, en el 2011, a solo unos meses de su funcionamiento, el caos vehicular que ha generado este centro comercial demuestra que sus planes para mitigar el impacto generado han sido insuficientes, algo que el municipio provincial dejó pasar. Además, este semanario comprobó que el mall empezó a funcionar con zonas de riesgo que las instituciones encargadas de velar por la seguridad, también dejaron pasar.

Siente el impacto

Según el estudio de impacto ambiental presentado por el centro comercial, el tráfico de la intersección de la avenida Lambramani y los Incas era de 3 mil 043 vehículos cada 60 minutos, en horas punta. Una vez que funcionara el mal, proyectaban que el tránsito se incrementaría a 5 mil 496 vehículos, por hora.

En el mismo informe reconocían que el 30% de los visitantes llegarían en autos privados, el 56% vendría en taxi, un 10% en transporte público y el porcentaje restante en otro tipo de movilidad. Si bien los tres niveles de estacionamientos (con 887 espacios) alcanzarían para atender a ese 30% que vendría con sus vehículos, el mall no consideraba ninguna medida para ese 66 % que llegaría en taxi y transporte público. El resultado obvio fue la congestión que hoy se vive. Ciertamente, en el capítulo VII de su EIA consideran la "mitigación al impacto por incremento del tráfico vehicular". Pero en sus propuestas para aminorar este problema solo mencionan cuatro puntos: monitorear el tránsito, tener un policía, ver que el ingreso de sus camiones sea entre las 11 pm y 6 am y esperar la construcción del intercambio vial que el Municipio Provincial iba a construir. Era evidente que las medidas serían insuficientes, pero aún con esa simplicidad se dio luz verde para su construcción. Entre las omisiones de su EIA se cuenta, por ejemplo, el daño a las viviendas vecinas.

Al champazo

Si el mall inició su construcción bajo condiciones sumamente permisivas, una vez concluido, empezó a funcionar bajo la misma benevolente y complaciente actitud por parte de las autoridades. Lo cual pudo causar más de una desgracia.

El inicio de sus operaciones fue posible gracias a una licencia provisional. Bastó con que la oficina de Defensa Civil del municipio provincial realizara una inspección de las tiendas de menor tamaño para permitirle funcionar. Aún cuando faltaba la inspección en detalle de la que se encarga el comité regional de Defensa Civil, en las zonas comunes del mall y en los ambientes grandes, el municipio autorizó el funcionamiento de Parque Lambramani.

Trampa mortal. Hueco de elevador en medio de salida de escape que siempre está a oscuras.

Fuentes que estuvieron presentes durante la construcción del mall aseguran que este empezó a funcionar con riesgos altísimos en las salidas de emergencia y en las instalaciones eléctricas, que poco a poco el mall ha ido subsanando, sobre la marcha. Pero que debieron ser suficientes para impedir su funcionamiento hasta que fueran subsanadas del todo.

Trampa mortal

El Búho realizó un recorrido por las instalaciones del mall para corroborar las versiones que hablan de riesgos en este centro comercial. Ciertamente, un peligro potencial importante se observa en las salidas de emergencia. Se trata de una verdadera trampa mortal. Existe un espacio en el que visiblemente debió instalarse un ascensor. Este no se colocó y quedó el espacio vacío el cual está a mitad de camino de la salida de emergencia tal y como se puede apreciar en la foto que publicamos. Teniendo en cuenta que estas salidas actualmente no están iluminadas, cualquier persona que tome esta salida, en medio de la oscuridad, podría confundirse y caer al vacío al intentar escapar de una emergencia. Si bien se aprecia que en algunos lugares han empezado a cubrir estos vacíos con paredes de Drywall, cuando el mall empezó a funcionar, estas no existían.

Además también se puede apreciar que las instalaciones eléctricas están muy cerca de las instalaciones de agua. Según nuestra fuente, en algunas tiendas se juntan las líneas de energía, agua y gas. Lo cual podría resultar peligroso, si no se han tomado medidas de prevención de altos estándares.

La ingeniera Irina Nazarova fue la encargada de la inspección eléctrica en el mall. El Búho trató de dialogar con ella para dilucidar si existía algún riesgo eléctrico por la proximidad de tuberías de agua en las instalaciones eléctricas. La inspectora, ante nuestra insistencia, negó que existieran problemas en las instalaciones, y luego pidió a este reportero que se hiciera constar que se había negado a dar declaraciones.

En estos días, la oficina regional de Defensa Civil recién notificará al centro comercial de las conclusiones a las que arribaron después de la inspección. Si no tienen observaciones Parque Lambramani recibirá la certificación de Defensa Civil. Esta semana volvimos a solicitar la versión del centro comercial, para que desvirtuaran las dudas que existen sobre su seguridad. Sin embargo, la empresa nuevamente prefirió guardar silencio. La pregunta es si las autoridades hubieran sido igualmente permisivas si esto estuviera ocurriendo en un establecimiento más modesto, y con menos publicidad. (José Luiz Márquez)