
Los resultados de la necropsia practicada al cuerpo del fallecido Ciro Castillo Rojo abren las sospechas sobre la participación o compañía de una tercera o cuarta persona que habría acompañado a la pareja en el Valle del Colca. Según este informe, se encontraron canas pegadas al cuerpo del fallecido estudiante. Los cabellos no son suyos ni le pertenecen a Rosario Ponce.
No obstante, la presencia de cabellos o vellos no asegura totalmente la presencia de otras personas ya que estos podrían haberse pegado a su cuerpo en alguno de los lugares en los que estuvieron.
Por otro lado la autopsia también encontró restos de comida en el estómago de Ciro, lo cual significaría que había consumido alimentos por lo menos ocho horas antes de morir.