Un basural en el litoral

La Revista

Después de escupir el “chicle” sobre la arena, el niño continúa su juego sin saber que durante cinco años ese trozo salivado permanecerá, quizá no en el mismo lugar, pero muy probablemente en la misma playa, hasta degradarse. Desequilibrando así el ecosistema de ese lugar. El ejemplo sirve pero no es el más condenable.

El visitante de las playas se lleva lo mejor del mar cada vez que lo visita, pero en vez de dejar tan solo huellas, deja la mayor cantidad de basura que puede producir en apenas un breve fin de semana. Esta vez el escenario es La Punta de Bombón, donde la responsabilidad sobre la proliferación de basura a lo largo de sus casi 4 kilómetros de playas es enteramente de los bañistas, cuyo número se ha multiplicado repentinamente en los últimos años.

CAMBIO DE HÁBITOS

Los especialistas en temas de contaminación plantean que el visitante debe reorientar su estilo de vida, sobre todo respecto al tipo y cantidad de productos que consume. Quizá la propuesta funcione, no obstante, es una teoría, que bien podría abrir una puerta o no generar cambio, pues mucho depende del grado de conciencia de la gente.

Actualmente la composición de la basura es predominantemente industrial y orgánica en menor porcentaje. Si antes los contenedores de basura se dirigían al botadero con restos de comida, vidrio o cartón, ahora cargan con una gran variedad de plásticos, latas, y otros….

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