SIT O NOT

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El anuncio reciente del alcalde Alfredo Zegarra, de haber solucionado el problema del financiamiento del Sistema Integrado de Transporte (SIT), que promete aliviar todos los males ocasionados por el problema del transporte en la ciudad, fue una especie de contrabando con el que trató de cubrir las deficiencias de su gestión en este tema.

No hay impasse superado. Lo que hay es una decisión del Ministerio de Transportes de asumir el proyecto, financiarlo, licitarlo y supervisarlo. En otras palabras, lo ha hecho suyo, ante las inconsistencias del proyecto presentado por Zegarra y, sobretodo –asumo- ante la suspicacia que la falta de estudios técnicos generó en los funcionarios del MTC, por posibles “fugas” del dinero, en las modalidades bastante bien conocidas en la administración pública.

La noticia es esperanzadora en el sentido que hay mayor probabilidad que el proyecto se concrete en los plazos establecidos (2014) con un manejo técnico, supervisado y transparente; seguramente más que si lo hubiera manejado nuestra propia comuna. Pero es desalentador, si pensamos que con ello se comprueba la típica ineficiencia local, expresada tan claramente en la administración municipal de la ciudad desde hace décadas, lo que incluye las administraciones de todos los ex alcaldes en este tiempo.
De modo que nuestra autoridad municipal no tiene de qué vanagloriarse ante lo ocurrido. El SIT ha sido –en resumen- arrebatado del fuero municipal para ser manejado, desde Lima, por el MTC. El centralismo se ha impuesto de nuevo, pero esto ha sido posible debido a las deficiencias de la administración municipal.

Siendo así, lo que queda es esperar que el MTC, cuya titularidad está a cargo del arequipeño Carlos Paredes, cumpla a cabalidad con el compromiso asumido. Que los funcionarios municipales aprendan de los procedimientos y extraigan su propia lección. Pero, principalmente, lo haga el alcalde. La humildad, en estos casos, es la mejor consejera y la soberbia desaconsejable.