Familiares de los 43 reclusos que fueron trasladados del penal de Socabaya al reclusorio de Challapalca iniciaron una huelga de hambre, exigiendo que finalicen los supuestos maltratos a los reos que protagonizaron el motín en el centro de reclusión.
Ayer las esposas de los internos se encadenaron en una de las alambradas del penal y permanecieron sujetadas por horas. Elizabeth Ticona, pareja de uno de los presos derivados a Puno, dijo que los reos fueron golpeados y confinados en un cuarto oscuro.
Hoy deberá reunirse un comité conformado por los familiares; el representante de la Defensoría del Pueblo, Manuel Amat y la jefa de la oficina regional del Inpe, Juana Chávez.
