Son las 7 de la mañana y el bullicio aún no empieza en el centro de la ciudad. El doctor Villalobos está listo para recorrer – una vez más – la Arequipa donde nació. Su blanca melena es cubierta por una gorra de color café, que hace juego con el resto de su atuendo. Sus pasos calmados permiten que ejercite su observación y su pulso, aún firme, denota su pasado como cirujano.
Desde hace varias décadas, el médico vive en una de las casonas más impresionantes de la zona monumental de la ciudad, a dos cuadras de la Plaza de Armas. Todos los días, en forma casi ritual, transita a pie las principales vías del cercado. Su paseo es perturbado pocas veces por una persona que lo reconoce, saluda e inicia una charla.
Una vez en su casa – una construcción de piedra y sillar que perteneció al ex alcalde Octavio Muñoz Nájar Villalobos – el médico de 82 años recibe a algunos pacientes, que le son fieles desde la época en la que él tenía su consultorio en la calle San Camilo, número 223. Allá por los sesentas y setentas. Junto a él se encuentra su esposa, Violeta Lizárraga, quien trabajó en el consultorio del doctor como enfermera….
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