Luego de las recientes obras en el Centro Histórico que incumplen las normas al modificar casonas para convertirlas en lugares comerciales, la gerencia del Centro Histórico y el Municipio Provincial iniciarán un proceso de fiscalización a 200 casonas de la zona protegida para verificar el estado en el que se encuentran y posteriormente iniciar procesos penales, de ser necesario.
Francisco Ampuero Bejarano, gerente del Centro Histórico afirmó que a pesar de que el trámite para realizar intervenciones de inmuebles pueda ser burocrático no es justificación para dañar las infraestructuras que son protegidas. Además añadió que año 2012 se incrementaron los casos de predios que eran modificados sin contar con la autorización debida.
