Llegó con una sonrisa de medio lado hasta las puertas del palacio de Justicia el pasado 15 de abril. Ya no era el todo poderoso rector de la universidad San Agustín que, hacía 10 años, se había obsequiado a sí mismo el caro placer de tener su propio club de futbol, como anhelaba en sus juveniles incursiones a la locución deportiva.
Un poco más viejo, un esbozo de nerviosismo se asomaba en el rostro de Rolando Cornejo Cuervo. No era para menos. Hacía un año la jueza Nayko Coronado lo había condenado a tres años y medio de prisión efectiva por el delito de peculado. Tras apelar esa decisión, esa tarde, la Primera Sala de Apelaciones del Poder Judicial, decidiría si revocaba o confirmaba el fallo.
Los jueces Cecilia Aquize, Orlando Abril y Víctor Raúl Zúñiga Urday revisaron la sentencia, pero solo Zúñiga Urday dio la cara. La lectura de la sentencia no duró cinco minutos. Por pedido de los inculpados y con la anuencia del Ministerio Público, el juez fue directamente al grano y se evitó la fatiga de fundamentar la decisión de la sala….
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