
La calidad del agua potable también fue afectada debido a un derrumbe de gran magnitud en la toma principal
El fuerte sismo del pasado martes que superó los 5 grados Richter afectando a más de un poblado en las provincias de Caylloma y Castilla, no sólo tiro abajo decenas de casas, sino que afectó moralmente a más de uno. Ése es el caso de los damnificados de Cabanaconde, donde El Búho llegó para recoger su testimonio.
La noche del viernes mientras los festejos por el aniversario del distrito llegaban a su fin, se registró otro fuerte movimiento que largó a más de uno a la plaza. Esta actitud ya es común entre los asustadizos pobladores debido a que más de una edificación sufrió rajaduras quedando proclive al derrumbe. No obstante las replicas se dan cada cinco minutos.
Esta mañana por medio de la radio local los agricultores mencionaron la existencia de rajaduras en los canales que transportan agua hasta sus parcelas, hecho que afectaría en gran medida la siembra de maíz.
La calidad del agua potable también fue afectada debido a un derrumbe de gran magnitud en la toma principal. Los pobladores se quejaron del aspecto turbio del líquido, incluso más de uno se ha rehusado a consumirlo.
A pesar de los derrumbes que han hecho que decenas de familias duerman en sus patios o establos cubiertos por plásticos debido al frío y las lluvias, hasta el momento no llegó ayuda a la zona. A la sazón la denuncia común en Cabanaconde es la actitud que habría adoptado el alcalde provincial Elmer Cáceres Llica, quien según versión de los pobladores, habría ido a la fiesta del pueblo a bailar para minutos más tarde retirarse sin mencionar nada sobre el tema del sismo y los daños causados.
Por su parte Jorge Guerra Bernedo, alcalde de Cabanaconde, declaró para El Búho haber sostenidos cruzado palabras con el secretario regional de Defensa Civil de Arequipa, Miguel Alayza Angles, tras desmentir que Alayza habría confirmado el envío de ayuda a la zona. Decisión que, al parecer, no se habría hecho efectiva.