Esta mañana se dio inicio a la “Cumbre de los pueblos afectados por la minería” actividad paralela a la Convención Minera que se desarrolla en nuestra ciudad. En dicha cumbre decenas de dirigentes y comuneros expondrán su testimonio de lucha contra empresas mineras que afectan su localidad y cómo es que han logrado sostenerla hasta el momento.
Como era de esperarse las palabras de presentación de los dirigentes fueron de rechazo hacia las empresas a quienes acusaron de no contar la “verdadera historia” de la práctica extractiva en sus zonas de procedencia.
Sin embargo, entre las declaraciones de los comuneros y expositores fueron las palabras de Dilvia Gálvez Salazar, organizadora de la cumbre, las que encendieron la polémica pues reveló que tres meses atrás, mientras se realizaban los preparativos del encuentro, el grupo organizador sufrió un sabotaje cuyos autores no han sido identificados hasta el momento.
Gálvez, quien además es coordinadora del colectivo Pachamama contó a El Búho que durante los preparativos de la actividad más de una entidad se negó a cederles su local a pesar de que ya se les había adelantado la mitad del pago por concepto de alquiler refiriendo que eran decisiones adoptadas a última hora.
De otro lado señaló que el objetivo principal del encuentro era la generación de un espacio democrático en el que los principales protagonistas de los efectos de la minería cuenten su verdad. Finalmente manifestó que mañana al medio día los integrantes de la cumbre realizarán una marcha pacífica por las calles del Centro Histórico.
