“Nuestro objetivo es la reactivación del proyecto Tía María”, dijo Óscar Gonzáles Rocha, presidente ejecutivo de Southern Perú Cooper, en mención al postergado proyecto cuprífero en el distrito de Cocachacra, provincia de Islay, en Arequipa
El empresario anunció que están culminando el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), para presentarlo lo más antes posible.
“Southern Perú ha replanteado su propuesta y presentará el Estudio de Impacto Ambiental con el desarrollo de proyecto Tía María empleando únicamente agua de mar”, dijo frente a la audiencia de la 31 Convención Minera.
La modificación al proyecto se debe principalmente a la construcción de una planta de desalinización para usar agua de mar en sus operaciones, ante la oposición de sectores sociales de emplear el líquido subterráneo del río de Tambo, del valle del mismo nombre.
Este cambio para extraer cobre repercutirá en los impuestos que pague Southern. “Como es lógico, al incrementarse el costo de operación se reducirán las utilidades, por consiguiente, también el impuesta a la renta, las regalías y el canon minero”, anunció.
Gonzáles añadió que no comprende los argumentos de la oposición. “Se desaprovechan recursos dejando fluir al mar 40 millones de m3 (metros cúbicos) de agua anuales, mientras que solo necesitamos 7 millones de m3, para nuestras operaciones al año”.
El proyecto abarca dos yacimientos mineros. Uno es Tía María y el otro es La Tapada. De viabilizarse el proyecto se producirían 120 mil toneladas de cátodos de cobre fino al año.
