En ellos descargaron toda su frustración. Ayer al abandonar la Gerencia Regional de Salud, la congresista Ana María Solórzano y el viceministro de Salud José Carlos del Carmen Salas soportaron una lluvia de botellas, huevos, y frutas. La agresión fue perpetrada por los trabajadores administrativos del sector Salud.
Los manifestantes reaccionaron de esa manera al conocer las declaraciones del viceministro quien manifestó que su cartera no contempla una mejora remunerativa para los empleados públicos que se mantienen en huelga hace una semana pidiendo aumento de sueldo. Aunque el viceministro se comprometió en entregar el pliego de reclamos a la titular del sector, Midori De Hábich. Sin embargo, ese compromiso resultó insuficiente para los acalorados protestantes.
Tras los huevazos el alto funcionario al igual que la legisladora tuvieron que abrirse paso entre cientos de manifestantes para llegar a la camioneta de Solórzano. Durante varios minutos el vehículo por bloqueado por un cerco humano, que tras descargar su enojo los dejó escapar.
Sadia Medina representante de la Federación Nacional Unificada de Trabajadores del Sector Salud (Fenutssa) reconoció que hubo excesos. Si bien ofreció disculpas también pidió comprensión ante la desesperación de los trabajadores que tras siete días de paralización no consiguen ninguna solución. Los trabajadores exigen un aumento salarial hasta llegar a los S/. 1,500.
Según Sadia Medina no existe predisposición del gobierno para escucharlos, ya que hasta el momento los dirigentes nacionales no lograron reunirse con la ministra del sector. Entre sus pedidos se encuentran ser incluidos en la reforma de Salud y no en la Ley de Servicio Civil.
En Arequipa son tres mil trabajadores que paralizaron sus labores hace una semana. Desde entonces no hay atención en los centros de salud.
