Elsa Mamani Flores, desapareció el 10 de agosto, desde entonces nadie supo sobre su paradero hasta ayer que el cuerpo de la joven de 18 años fue encontrado carbonizado en la salida de Juliaca a Arequipa. Hasta el momento no se conocen datos que cómo se habría producido el crimen, lo cierto es que el cadáver pudo ser reconocido por los padres de la joven pues llevaba un reloj que siempre llevaba en la muñeca izquierda y la ropa que tenía puesta.
Gregorio Mamani y Manuela flores no pudieron contener el llanto al ver el cuerpo de su hija que en el momento de su extraña desaparición, hace más de un mes, se encontraba vendiendo gelatina cerca al paradero de los buses que salían a la localidad de Samán.
La joven trabajaba arduamente para juntar dinero y poder postular a la Universidad Nacional del Altiplano.
Su padre indicó que el día que desapareció, Elsa lo llamó al teléfono celular para indicarle que se encontraba en inmediaciones del mercado Túpac Amaru, esa sería la última vez que oiría la voz de su hija.
La familia que es de condición humilde no cuenta con dinero para pagar los costos del sepelio de su hija asesinada por lo que están pidiendo apoyo económico a la población de Juliaca.
