Mientras que el sereno Martín Perales, asesinado de 4 disparos, era enterrado en el cementerio La Apacheta, acompañado por sus familiares y serenos de diversos distritos de la ciudad; Fernando Cáceres Berríos, el Sub Oficial de Tercera, autor de los disparos y acusado de varios cargos, se encontraba en la puerta del Módulo de Justicia de Hunter, resguardado por, al menos, 10 efectivos policiales antidisturbios.
Había más de 60 personas amenazando con lincharlo; él acudió a la sede judicial para la audiencia donde se dictó prisión preventiva. El policía fu acusado oor homicidio calificado, tentativa de homicidio y robo agravado en grado de tentativa, la pena por los tres delitos llegaría a 35 años de prisión efectiva.
El juez de investigación preparatoria de Hunter, Martín Cárdenas, ordenó el internamiento del mal efectivo en el penal de Socabaya por 9 meses, mientras dure la investigación.
Con bombas lacrimógenas y a empujones los policías retiraron al procesado, Fernando Cáceres, para evitar el linchamiento por parte de la multitud que fue al módulo de justicia.
