Entrevista con el actor y director de teatro Miguel Almeyda

Cultural
Estreno de obra teatral KO

Miguel Almeyda presenta unipersonal en el Cultural

A propósito del estreno de la obra K.O. (ver sección Agenda Cultural), entrevistamos a su autor y protagonista, Miguel Almeyda :

Después de muchos años vuelves a Arequipa y a hacer teatro, ¿Qué te motivó a hacerlo?

Dicen que el ser humano se mueve por dos fuerzas pasionales, miedo o amor. Estoy en Arequipa por amor a mi hija Isabel, una linda niña de 11 años que vive, estudia y es feliz aquí, así que volví hace un tiempo, estoy cerca y presente en su vida. Trabajo dando talleres de teatro en el Domingo Savio y en el Saint Exuperi, colegio peruano francés.

En esta dinámica del retorno, termine de escribir mi nueva novela «Hijo de la Furia» y a crear una obra de teatro para un solo actor que me regresa al teatro arequipeño. Estoy muy contento de compartir este trabajo con los teatreros, amigos, alumnos y público en general.

 Dices que no hay dramaturgia arequipeña, por favor, explícate

Hay una buena dramaturgia arequipeña, jóvenes escritores y escritoras que producen textos sobre diversos temas. Lo que no hay son grupos que tomen esas obras y las pongan en escena, porque así se convierten en teatro, mientras no se digan esas palabras, son solo textos literarios y allí se pueden quedar para siempre.

En Arequipa se hace un buen teatro de texto. He visto clásicos, comedias, dramas, con temas universales. La gran pregunta que me hago es ¿por qué no se hacen obras de autores y autoras arequipeños? Sería un gran aporte a la dramaturgia nacional. Pero fundamentalmente a la memoria y la identidad de esta gran comunidad.

Qué piensas de los actores arequipeños y la movida teatral que se ha iniciado, ¿tendrán un futuro en esta ciudad?

Creo que es un momento importante. En términos de calidad y de difusión, hay grupos muy profesionales que se han tomado la tarea de crear un público, de hacer obras de repertorio de manera regular, de trabajar la producción seriamente, marketing, gestión cultural y eso era lo que faltaba a este movimiento tan importante.  Arequipa ha dado buenos actores, actrices, grupos de teatro, dramaturgos al país, ahora creo que falta un plan integral que reúna la visión de un teatro arequipeño organizado hacia el futuro, que genere memoria, identidad y aporte a la ciudadanía de esta gran ciudad.

¿Cuál es el argumento de este unipersonal que presentas en el Cultural?

Dos viejos, un ciego cantante y un boxeador retirado viven en una zona marginal, son amigos que sobreviven. El ciego trae la comida cantando en las calles, el boxeador es alcohólico. A pesar de todo se ríen mucho frente a la miseria, se burlan de sí mismos, hasta que una noche llega la muerte para llevarse a uno de ellos, entonces la invitan a descansar y tomarse un trago. La muerte está agotada, son tiempos difíciles, guerras, hambre, pobreza, violencia en las calles. Conversan con ella, deciden irse los dos porque se quieren mucho, se han salvado juntos de la pobreza y la soledad, así que mientras la muerte habla del ser humano y sus contradicciones, ellos hablan de su pasado, de la lucha que ha significado pelear a la contra, contra todo y contra todos, cansados porque también lo tienen que hacer consigo mismos. Al final se dan cuenta que hay que ver con los ojos del corazón. Que a pesar de todo hay que dejarse llevar por el amor y vencer la lucha en el interior del hombre para hacer frente al futuro de una humanidad que está en su último tiempo.

 Además de actor eres escritor, ¿cómo se combinan esas dos pasiones o dos artes?

Se complementan perfectamente. Comencé escribiendo algunos textos para las creaciones colectivas en las que trabajé al inicio de mi carrera, luego fueron cuentos, poemas y las novelas llegaron con los años. Uno va madurando y aprende a sistematizar las experiencias de vida y de otras vidas, los viajes por el mundo, vivir en otras culturas, los amores, la pasión por el teatro, los sueños, la política, el país, los problemas, el racismo, la violencia, la rabia interior, la creatividad, el amor por el mundo, la esperanza, son los temas de mis novelas. De lo mismo habla mi teatro, escribo y pongo en escena mis ideas, es un teatro distinto, con los años he ido encontrando una manera artística de habitar este planeta y es eso que comparto.

 ¿Por qué prefieres trabajar con niños?

Porque ellos están aprendiendo a desarrollar sus capacidades, el teatro, el circo, el arte en general les ayuda mucho en la expresión de ideas, en la comprensión del mundo que los rodea, en la creación de conceptos, de hábitos, de opiniones, de visones, son mucho más receptivos a jugar. Mi trabajo está basado en el juego como posibilidad de creación, y porque son frescos, se ríen mucho y son libres. Por eso me gusta hacer talleres con ellos, crear obras de teatro, ejercicios, juegos, canciones, circo, malabarismo, donde ellos son los protagonistas en los procesos de trabajo y por supuesto en los resultados. Escribí un libro sobre todo esto, se llama «Crecer en el desierto» y está disponible en Internet.