
Según la jefa de la Superintendencia Nacional de Servicio de Saneamiento (SUNASS) en Arequipa, Verónica Palao Cano, Sedapar no podrá cumplir su plan de inversiones para el siguiente año por un monto de 373 millones, debido a que no se pudo aplicar el incremento de tarifas en este año, pues el problema de la mala calidad del agua potable lo impidió.
A manera de exculpar a la empresa, Palao dijo que se tendrán que dejar de hacer obras como la instalación de nuevos medidores, así como el cambio de otros, aunque lo más grave es que, bajo esta justificación, Sedapar dejaría de cambiar las viejas tuberías de la red, cuya ruptura frecuente provoca innumerables problemas a la población.
Lejos de ejercer su papel fiscalizador, quien ahora parece defensora de Sedapar, la jefa de Sunass dijo también que aún se desconoce los resultados de los exámenes a la calidad del agua potable, por lo que no es posible hablar de sanciones, por el momento.
No dijo nada, en cambio, sobre la evaluación a la gestión de Sedapar, cuya gestión dejó mucho que desear, según un reporte de la propia Sunass a inicios de este año.