Cada vez que se lance una campaña publicitaria machacona presentando a Sociedad Minera Cerro Verde como una empresa de conservación ecológica, servicio social y obras de saneamiento, debemos sospechar. El truco de venderse como una entidad de beneficencia en lugar de una compañía extractiva que emplea su poder y métodos discutibles para optimizar sus beneficios, aún da resultados. Y este es el caso.
Mientras sutiles dibujitos nos hablan en colores de las acciones de beneficencia de la compañía en Arequipa, sus ejecutivos ejercen presiones de todo tipo para evitar pagar impuestos y obtener derechos sobre el agua, la energía y el territorio, cada vez más escasos en Arequipa, en busca de garantizar sus operaciones a la máxima rentabilidad posible. La coyuntura electoral es propicia para recordar a los candidatos su presencia y para asegurar la continuidad de sus ventajas y privilegios, consolidados en años de silencio mediático…..
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