
Foto: RPP
El día de ayer al mediodía, efectivos de la Policía Nacional de Perú debieron intervenir al momento que un conjunto de vecinos de Mariscal Castilla, en Cerro Colorado, tomaron una calle para impedir que se realice la conexión del desagüe a la residencial Valle Blanco, aduciendo que esto provocaría el colapso de toda la red de alcantarillado, ya que en la residencial viven 40 mil personas, superando su capacidad de desagüe, según dijo el vecino de la zona, Juan Carlos Cayo.
Al colocarse los vecinos delante de la maquinaria pesada que realiza la obra, la policía debió intervenir junto con la fiscal Ana Cecilia Cornejo, pero al notar que los vecinos no se retiraban, debieron utilizar la fuerza, lanzando gases lacrimógenos para dispersar a la muchedumbre, lo que provocó la respuesta de los vecinos, que lanzaron piedras a los efectivos del orden.
Luego del alboroto, debió pronunciarse la empresa Olazabal, encargada de la construcción de la residencial Valle Blanco, quienes justificaron la conexión del alcantarillado porque cuentan con los permisos de Sedapar y la municipalidad de Cerro Colorado. Aclararon que esta conexión se está realizando a una nueva red de alcantarillado, que tiene una mayor capacidad; a pesar de ello los vecinos continúan opuestos a la obra.