
Foto: Radio Yaraví
La marcha del Frente para el Desarrollo de Islay, en respaldo al inicio del proyecto minero Tía María, estaba prevista para las 3 de la tarde, con una preconcentración en el Estadio Municipal.
A las 4 se inició la marcha por varias arterias con el fin de llegar a la Plaza de Armás. Eran unas 400 personas que coreaban lemas en favor de la minera Southern y el proyecto.
Entre tanto unas 250 personas, opositores al proyecto, intentaron cortarles el camino, pero fueron repelidos por unos 400 efectivos policiales que custodiaban la marcha.
Al promediar las 6 y cuando los manifestantes habían llegado a su meta, se desató el enfrentamiento abierto. La policía lanzó más de una docena de bombas lacrimógenas y la gente lanzaba piedras y palos. Tres personas heridas y un policía que recibió una pedrada fue el saldo. Los enfrentamientos se prolongaron hasta casi la medianoche.
Así terminó -una vez más- un día de enfrentamiento en una comunidad dividida por intereses económicos y ante la indiferencia del Estado.
El único que intentó mediar fue el parroco del lugar, José Casceli Sandoval, quien salió a la plaza portando una cruz gigante para solicitar el cese de la violencia. La tensión continúa.
