
Una delegación de técnicos de la Municipalidad Provincial de Arequipa, liderada por Lizardo Calderón, encargada de la implementación del Sistema Integrado de Transporte (SIT), se encuentra en Lima para “coordinar” las rutas de los buses que constituirán el sistema medular del transporte público en Arequipa, con los técnicos del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) que impulsa el monorriel.
Ricardo Chávez, gerente municipal confirmó que de lo que se trata es de definir las rutas por donde circularán los buses patrón y alimentadores y que éstas no se sobrepongan con la ruta del monorriel, cuya definición se hizo en Lima, con desconocimiento total del municipio o cualquier otro ente local.
Todo el esquema anterior para el SIT podría variar, en función a la ruta del monorriel, admitió el funcionario, con lo cual el sistema de transporte urbano ha vuelto, en la práctica, a fojas cero.
Esquema financiero
Este aspecto sí que resulta una incógnita total para la ciudadanía arequipeña y aún para el mismo municipio provincial. El Ministro de Transporte, José Gallardo, cuando hizo el anuncio la semana pasada en Arequipa y pidió “no discutir más sobre el tema”, habló de una cifra total de 1,200 millones de dólares, de los cuales, la empresa proponente (la brasileña Queiroz Galvao) aportaría el 70% y el 30% restante el estado peruano.

La única cifra confirmada resulta 7 veces superior a la que se estimaba requeriría el sistema de buses articulado el cual -es importante notarlo-, no ha sido desechado, sino que funcionaría en forma paralela al monorriel. Según el alcalde, Alfredo Zegarra, la ruta troncal de los buses es la ruta más importante, mientras el monorriel sería como una más de las rutas alimentadoras, dado que su recorrido es rígido y no puede ingresar al centro histórico.
Aun así, la ruta que se ha hecho conocer (Av. Aviación, Av. Metropolitana, Av. Vidaurrázaga, Andrés Avelino Cáceres, Av. Independencia, Goyeneche, Progreso, Juan de la Torre, Av. Ejército), con un total de 22,5 kilómetros describe un círculo cerrado que sí se sobrepone con la ruta troncal de los buses en una parte. Además, no se ha precisado cómo atravesaría desde la avenida Juan de la Torre a la avenida Ejército sin afectar el Puente Grau que es monumento arquitectónico o el entorno paisajístico.
Tampoco se ha especificado cuál sería el costo del pasaje en el monorriel y si sus boletos servirían además para utilizar los buses del sistema, para evitar el pago de doble pasaje. Cálculos extraoficiales señalan un costo mínimo de 4 a 5 soles, según la experiencia internacional y habida cuenta de los 900 millones de dólares que la empresa brasileña invertiría en su construcción que deben ser recuperados.
El alcalde Zegarra aún mantiene la esperanza de un pasaje único de un sol, aferrándose a la promesa gubernamental de subsidiar el pasaje en el monorriel, lo que a poco más de un año de que el actual gobierno deje el poder resulta algo incierto.

Finalmente, aún no se ha dado a conocer de dónde provendrá el financiamiento para culminar las rutas troncales de los buses y la adecuación de algunos tramos, como el corredor que se hará entre la Av. La Marina y el malecón Salaverry, todo lo cual se ha estimado en 500 millones. Estos son los que inicialmente iba a aportar el gobierno nacional a través del MTC, antes que se les despertara la ambición por hacer un monorriel en el que tendrán que duplicar este aporte, pues se han comprometido a financiar aproximadamente mil millones de soles.
Sobre las rutas
Esta ruta del monorriel y la necesidad de que no se sobreponga a las rutas de los buses, habría hecho variar por completo el esquema del SIT. Así, 12 años de estudios y discusiones técnicas serían borradas de un plumazo por la imposición gubernamental de un sistema de transporte en función de una iniciativa privada de negocio.
Los funcionarios municipales, sin embargo, no parecen caer en la cuenta de los riesgos y la precariedad del sistema. Ricardo Chávez señala que la municipalidad quiere definir lo más pronto posible las nuevas rutas, para en base a ello lanzar la nueva licitación de rutas. «La idea no es solo iniciar con el transporte público para Cayma, tenemos que licitar las 10 unidades de negocio, en las que se fusionaron las 82 rutas que se tenía anteriormente».
Añadió que las licitaciones de rutas se desarrollarán mientras se ejecuta el monorriel, con el fin de que operen en un año, pues el monorriel estaría operando en dos años.La licitación de ruta deberá contar con el visto bueno del Ministerio de Transportes y Comunicaciones y de ProInversión, demorará al menos en 45 días y los primeros cambios se observarán en Cayma. Ahora se crearían 43 rutas alimentadoras y otras 35 de troncales, además de dos grandes ejes. Utilizarán unidades convencionales de 12 metros de largo con capacidad de trasladar cada una a 80 pasajeros.
Prueba de la improvisación es la iniciativa que las rutas de transporte público atraviesen el Puente Chilina. “De acuerdo a los estudios, la gente de Cayma tiene dos destinos, el primero es el Centro Histórico de Arequipa y el segundo el Seguro Social”, declaró sonriente el gerente de Transporte Urbano de la MPA, Dangelo Zúñiga.
Con esta premisa planean la licitación de la “unidad de negocio” del transporte hacia Cayma. Actualmente son nueve empresas que operan en esa ruta con 400 unidades. El alcalde del distrito, Harbert Zúñiga, declaró que el plan contempla que el 30% total de los autobuses circule por el puente Chilina y el otro 70% utilice la avenida Ejército. “Las ruta puede ser la siguiente: Carmen Alto, Puente Chilina, Seguro Social, Bolívar, Villalba, Cruz Verde para después culminar en el Avelino Cáceres”, explicó.
¿Hacia dónde vamos, por fin?