
El grupo que hacía huelga de hambre desde hace 10 días frente a la Catedral, en solidaridad con los reclamos de los pobladores del Valle de Tambo, fue desalojado esta mañana por la Policía. Los protestantes fueron retirados del frontis del templo que se apresta a celebrar el Jueves Santo.
El enfrentamiento con efectivos policiales se dio, en el instante que los huelguistas intentaron ocupar el frontis de la catedral, luego de haber pernoctado en el Portal de Flores, dentro de carpas.
Según una versión periodística, la pobladora identificada como Maritza Zevallos, junto a su menor hija de unos 5 años, cruzó el cordón policial trasladando parte de las pertenencias de los huelguistas, y al ser intervenida arañó en el rostro a un efectivo de la Unidad de Servicios Especiales de la Policía Nacional.
Ella habría evitado ser trasladada a la comisaría de Santa Martha lazándose al suelo.
Sus acompañantes anunciaron que continuarán la huelga de hambre hasta que la minera se retire de Islay.