De hecho, la obra poética de Melgar ha alcanzado la altura consignataria de los precursores del romanticismo, y se debate con argumentación y análisis literarios sólidos, acerca del significado de esta obra como la que inicia una literatura nacional peruana; en ello, intervienen estudios como José Carlos Mariátegui, Francisco Mostajo, Luis Alberto Sánchez, Estuardo Núñez, Augusto Tamayo, Jorge y Antonio Cornejo Polar, Aurelio Miro Quesada, Enrique Carreón Ordoñez. Los dos últimos, autores de valiosos libros que estudian a Melgar en su historia, su obra y su leyenda.
No se trata pues de una figura elaborada sin bases, sino de una auténtica imagen histórica que adquiere los ribetes de la leyenda rodeada de una aureola romántica; la del amor no correspondido, que a veces se privilegia a la del patriota y prócer de la revolución de la independencia. En toda vida y obra de extraordinaria magnitud y reconocido tanto en lo académico como en el calor popular, se puede establecer un itinerario histórico que permite al investigador determinar el origen de lo legendario y fijar lo histórico en base a la crítica de fuentes y a la búsqueda de testimonios que apoyen…
Lea el artículo completo en la edición impresa