
Manuel Pulgar-Vidal, ministro de Ambiente, recalcó que todas las observaciones realizadas en 2011 al primer Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto minero Tía María ya fueron resueltas y superadas en el segundo EIA.
Explicó que sobre la preocupación de que los residuos del proceso de la extracción de minerales puedan llegar a contaminar el agua del lugar, Pulgar-Vidal indicó que los estudios geológicos del suelo, donde se instalará Tía María, concluyeron que la superficie tiene poca porosidad, por ello no es probable que estos residuos alcancen al río Tambo.
Pulgar-Vidal también explicó que ambas zonas de extracción, Tía María y La Tapada, serán a tajo abierto, por ello no necesitarán utilizar el agua del río Tambo para extraer los minerales; y se proveerán de agua de mar desalinizada para el consecuente proceso y tratamiento de los minerales.
La contaminación del aire también la descartó el ministro de Ambiente, ya que no se construirá ningún tipo de fundición o refinería que pueda producir gases contaminantes que sean expulsados al exterior. Recordó que el proyecto contempla la construcción de la represa Paltiture, la cual contribuirá a que la población no se quede sin agua en caso de presentarse alguna temporada de sequía.
No obstante, aunque el ministro de Ambiente, literalmente pone las manos al fuego por el EIA de Tía María, sus argumentos fueron recientemente rebatidos. Un grupo de profesionales que integró el ingeniero metalúrgico, Hugo Rivera, reveló que el segundo EIA, tiene más de 6 mil observaciones. Y que el documento fue aprobado por el ministerio incluso antes de ser concluido.