INFORME. El NO del gobierno central en el conflicto por Tía María

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Viceministro Guillermo Shinno en auditorio de Cerro Juli (foto Minem)

Viceministro Guillermo Shinno en auditorio de Cerro Juli (foto Minem)

Una pequeña luz de esperanza se atisbó después de 15 días de paro indefinido en el Valle de Tambo cuando, inesperadamente, cuatro ministros de Estado llegaron hasta Arequipa el martes con la consigna de dar solución al conflicto, por especial encargo del Presidente de la República. Tras la conferencia de prensa que ofrecieron durante su cortísima estadía de tres horas en la ciudad, el optimismo amainó. La consigna era convencer, sí o sí.

La primera acción que se anunció fue la explicación y difusión del segundo estudio de impacto ambiental (EIA) del proyecto Tía María que, en palabras del Ministro del Ambiente, Manuel Pulgar, había sido detalladamente revisado, con un trabajo concienzudo y técnico por los funcionarios del Ministerio de Energía y Minas, superando todas las observaciones del primer estudio, allá por el año 2011.

Este segundo estudio, según anunció Pulgar Vidal, no será revisado nuevamente. Tras la exposición pública del día viernes, el viceministro de Minería, Guillermo Shinno, lo reiteró, más de una vez. Y aunque eso no depende de su despacho, descartó también la posibilidad de someter la decisión final a una consulta popular o referéndum, puesto que no es eso lo que exige la norma para aprobar un proyecto de operación minera, según explicó.

Tía María

No fueron los opositores como se esperaría, aunque un nutrido grupo de pobladores del valle estuvieron en Arequipa desde el martes hasta la mañana del viernes, junto a algunos de sus líderes. No para asistir a la audiencia programada por el Ministerio de Energía y Minas; sino acompañando a los familiares de 13 detenidos por bloquear vías cerca a Mollendo para quienes el fiscal solicita penas de 10 años de prisión, nada menos.

Así, mientras el viceministro Shinno se alistaba para dirigirse al campo ferial de Cerro Juli, donde se desarrolló la reunión, los tambeños aún bostezaban en la plaza aledaña al Palacio de Justicia donde habían pasado la noche. La jueza mollendina Janet Lastra se tomó toda la noche para redactar su resolución y la leyó a las 4:40 de la madrugada. Las 13 personas detenidas por haber causado disturbios eran amas de casa, un par de ebrios que pasaban por el lugar y varios jóvenes entre 18 y 20 años. Todos tenían empleo o arraigo en Tambo y serán procesados bajo comparecencia restringida. Junto a sus familias, que permanecieron en la ciudad desde el martes por la mañana, volvieron al valle a las 7 de la mañana.

tia maría

El general Enrique Blanco, jefe de la región policial de Arequipa, se mostró muy disgustado por esta decisión, dando a entender que el Poder Judicial no apoya el trabajo de la policía. Criticó que, en cambio, se ordenara detención de 9 policías involucrados en cobro de cupos a contrabandistas, parte de los cuales se fugaron durante la audiencia y hoy están en calidad de prófugos.

Cuarenta y cinco minutos después de lo programado, esto es a las 10:45 de la mañana, se dio inicio a la audiencia informativa sobre el proyecto Tía María. Salvo el presidente del Consejo Regional, Mauricio Chang, nacido en Islay, no había otra autoridad regional. Tampoco opositores connotados ni pobladores del valle de Tambo. Fueron invitados los representantes de los Colegios Profesionales, ONG, universidades y asociaciones de consumidores de Arequipa. Un auditorio calmo y, más bien neutral, dispuesto a informarse y escuchar.

El viceministro Shinno llevó la voz cantante. Hizo un recuento del origen del proyecto minero y su evolución a través de seis años transcurridos desde que se presentó el primer estudio de impacto ambiental, en el 2009. Reiteró que aquel estudio fue desechado por el ministerio porque no satisfizo los estándares exigidos. La Unops, ente técnico de las Naciones Unidas que hace este tipo de estudios, fue contratada por el Estado para su revisión y arrojó como resultado 138 observaciones al EIA. Entonces, éste tuvo que ser declarado inadmisible.

Pero un asistente recordó que los técnicos del Minem de aquel entonces aprobaron el EIA y se empeñaron en validarlo a pesar de la oposición que generó. Sólo después de los paros y protestas, además de tres muertes, aceptaron que sea revisado por Unops. Y éstos hicieron 138 observaciones.

EL NUEVO EIA

“Partieron de cero”, dice Shinno, dando a entender que el EIA es completamente nuevo. A pesar de eso, el propio Minem hizo 73 observaciones que, según explicó Shinno, fueron adecuadamente levantadas. Además, se verificó que las 138 observaciones al estudio anterior hubieran quedado resueltas o mitigadas, de modo de no afectar el medio ambiente y la agricultura en el valle.

Pero en la fase de preguntas, un asistente recordó que el segundo EIA había sido objeto de más de 6 mil observaciones de parte de un grupo de consultores contratados por los agricultores del valle para su revisión. El Minem nunca se pronunció específicamente sobre aquellas.

Luego de que el Estado peruano se negara a pagar a la UNOPs por el trabajo de revisión del EIA, este tuvo que ser “colgado” en internet para su difusión; no obstante ese comportamiento, ahora es el único parámetro que toman en cuenta los funcionarios como aval del nuevo EIA de Tía María.

LAS OBSERVACIONES

La explicación fue genérica, pero nos centraremos en tres grupos básicos de observaciones referidas al agua, al aire y al suelo; y a la posibilidad de que estos elementos vitales sean contaminados por la actividad minera que implicaría Tía María.

Sobre el agua, se había observado que se tomara el agua subterránea sin considerar el balance hídrico de la cuenca, por lo que Southern optó por utilizar agua del mar, después de un proceso de desalinización. Con ello, no se afectaría el balance y el proceso tampoco impactaría el terreno ya que la sal extraída sería devuelta a las profundidades del mar mediante un tubo de drenaje. Aquí uno de los asistentes detectó una omisión: ¿qué pasaría o a dónde irían las aguas utilizadas en el proceso de extracción del mineral? La respuesta fue: no habrá ningún efluente como resultado del proceso. Ninguno.

Respecto al aire y la posibilidad de polución por el material particulado resultante de las explosiones con las que se abre el tajo, la respuesta fue sencilla: el viento predominante en la zona es hacia el noreste, en dirección opuesta a la ubicación del valle agrícola. Adicionalmente se toma la previsión que no habrá explosiones a otra hora que no sea el mediodía, cuando el viento es unidireccional y en sentido opuesto al valle. Además, los monitoreos ambientales participativos alertarán cuando los niveles de partículas en el aire superen los límites permisibles y, en ese caso, “se paralizará el proceso”. Adicionalmente, se mantendrá húmedo el terreno para evitar polvareda. Frente a una pregunta sobre qué pasaría si el cambio climático cambia la predictibilidad de la dirección del viento, no hubo respuesta.

Por último, en relación al suelo y subsuelo, elemento básico para la agricultura que es la actividad predominante en el valle, la compañía ha previsto: 1) no generar efluentes después del proceso de lixiviación con ácido sulfúrico; 2) revestir el suelo con doble protección: una capa de arcilla fina y una geomembrana que impedirá cualquier filtración hacia el subsuelo. En caso de una eventualidad que supere la geomembrana, se tiene la seguridad que –de acuerdo con los estudios hidrogeológicos- las aguas subterráneas no están conectadas al cauce del río Tambo, por lo que no llegarían a contaminarlo.

No habrá otro tipo de drenajes porque en la zona la lluvia es muy escasa y antes de discurrir se evapora, por tanto no hay riesgo de que discurra agua con elementos químicos hacia algún cauce natural. Y si el cambio climático produjera una lluvia inesperada, se han construido mangas que conducirán esos afluentes hacia su planta de tratamiento.

El problema de estas explicaciones, además de tratarse de un auditorio mayoritariamente lego en temas técnicos, era la escasa convicción que generaban los técnicos del Minem y de otros organismos, sentados en segunda fila detrás del viceministro, participando según se sucedían las preguntas. Posteriormente, en los medios de comunicación, se han hecho infinidad de preguntas y cuestionamientos, lo que indica que la explicación no ha sido plenamente satisfactoria.

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Los convencidos de las bondades del proyecto salieron más convencidos aún. Y los escépticos, más escépticos. Los opositores no quieren ni escuchar porque no creen en la labor fiscalizadora del Estado, mientras que en Cocachacra el paro continúa.

Los dirigentes de la protesta se reafirmaron en la continuidad del paro y anuncian que no asistirán a la Mesa de Desarrollo que se instalará el martes en Mejía. Los huelguistas de hambre que permanecen en las afueras de la catedral, no le creen al gobierno ni una palabra. Así fue en 2010 y ya ven que el EIA no era serio, dicen. ¿Quién nos garantiza que este EIA no tendría observaciones si lo revisan otros técnicos?, agregan.

Preguntado el viceministro por esa posibilidad, dada la escasa credibilidad de sus técnicos la respuesta fue tajante: No habrá revisión, ni consulta popular. «Seguiremos explicando», dice.