No, no se trata de Marco Arana, pues este político es ex cura, ya que fue expulsado de la iglesia católica. Se trata del monseñor Javier del Río Alba quien opinó sobre el conflicto de Tía María repitiendo textualmente las frases que instaló el comunicado de la empresa Southern y que repiten como consigna los congresistas de la bancada financiada por empresas mineras y representantes de los gremios empresariales del país, así como un grupo de comunicadores remunerados.
Lo cierto es que, habiendo indicios reales que hay motivaciones políticas detrás de la oposición a la minería, ya que algunos de los dirigentes tambeños militan en el movimiento Tierra y Libertad, igualmente cierto es que hay motivaciones políticas detras de quienes la defienden a rajatabla -a la espera de financiamiento- y con el argumento del cuco comunista, como ocurre con el aspirante a presidente, Juan Carlos Eguren, y de ONGs financiadas por el extranjero (también las hay en la derecha) como el llamado Consejo por la Paz que preside de forma vitalicia el ex parlamentario Francisco Diez Canseco que busca la forma de reinsertarse en la vida política con estas banderas.
Estrema izquierda y extrema derecha, están a mano.