
Provistos de palos, alrededor de un centenar de obreros de construcción civil provocaron algunos desmanes en el primer día de paro en Arequipa, en apoyo a las protestas en el valle de Tambo.
Recorriendo la plaza de armas y las calles aledañas, obligaron a los comerciantes a cera sus negocios.
Un automóvil que estaba en una calle céntrica acabó con las lunas rotas y dos buses quedaron con las llantas desinfladas y un cristal roto en el Puente Grau.
Hasta horas de la noche, un grupo de manifestantes estuvo recorriendo las calles céntricas hasta la Av Independencia y Goyeneche, pasando por el mercado San Camilo, obligando también a cerrar negocios.