
Lamentablemente, el gobierno decretó el estado de emergencia en Islay. Boicoteó sistemáticamente el diálogo con diferentes mecanismos: presionando y amenazando groseramente al poder judicial, a la jueza local del caso, desacreditando a toda la dirigencia, generalizando acusaciones por un caso, buscando apresarlos con la esperanza de eliminar el movimiento. Peligrosamente, acusándolos ya explícitamente de tener vínculos con el terrorismo. Algunos tratando de involucrar a los dirigentes políticos nacionales de izquierda, que identifican como el enemigo ideológico, tratando de descalificarlos para las próximas elecciones (pidiendo incluso la cancelación de su inscripción en el JNE).
Hicieron caso a los gremios empresariales nacionales y regionales, al cardenal y arzobispo local, a sectores políticos con posiciones abiertamente fascistas que plantean liquidar a los agricultores que defienden (equivocados o no) con su vida la tierra que entienden será contaminada y se perderá para las siguientes generaciones .El gobierno quiere imponer sus interlocutores, insiste en que no se revisará el EIA, solo algunos complementos serán posibles, y que no se suspenderá el proyecto. No han presentado el contrato, no han desmentido el aval a los bonos emitidos por la empresa (no son recursos propios), tampoco respondido los cuestionamientos públicos que se han hecho al segundo EIA
Deja vú
Los ministros de justicia y el interior han dicho que hay vínculos con el terrorismo, mienten descaradamente al decir que el último fallecido (a cuya familia y a la de todas las víctimas reiteramos nuestras condolencias) murió por el impacto de una piedra (solo faltó que digan que se suicidó). Dicen que la población en reacción atacó la comisaría con dinamita (¿ocurrió realmente?, ¿fue la población?). Ahora están ingresando a las viviendas y deteniendo pobladores, dirán que usando las excepciones del estado de emergencia.
Pero, todo esto hace recordar los períodos de la guerra sucia, que dicho sea de paso no funcionó, sino otros factores como la acción del GEIN y los grupos de autodefensa que impulsaron las FFAA. Los psicosociales también caracterizaron el período pasado, aunque en general eran más elaborados que los que ahora implementan los miembros del gabinete Southern.
Se tienen que demostrar los vínculos del movimiento social con el terrorismo, aunque lo más probable es que no lo hagan y con todo el poder temporal que hoy detentan sigan atropellando instituciones, jueces y pobladores. Pero, lo que si están recordando a la población, son los métodos que se aplicaron para combatirlo, no precisamente los que funcionaron. Dicen que no hay que llamar tanto a los fantasmas, porque terminan apareciendo.
Si hay alternativa
EL gobierno justifica su actuación diciendo que no había condiciones para el diálogo, que se busca proteger a la población de los grupos violentistas que son ajenos a la región. Ciertamente, todo acto de violencia es condenable. Pero, con los hechos anteriormente reseñados se muestra que fue una profecía autocumplida. Buscaron los pretextos para implementar el estado de emergencia. Se equivocaron antes y lo hacen nuevamente.
Han intentado justificarlo señalando que no había alternativa, que era inevitable y no es una opción política, dice el cardenal. Saben que eso es falso.
EL consejo regional de Arequipa aprobó la suspensión indefinida del proyecto y la revisión del EIA, Si el gobierno la hacía suya esa decisión, abría los canales del diálogo. Desmilitarizando la zona, se hubiera dado paso a la discusión técnica no solo del proyecto minero, sino de la estrategia de desarrollo que se necesita impulsar en toda la región. Esto hubiera aislado a los violentistas de ambos lados, y la solución definitiva se hubiera dado en el siguiente gobierno, con una consulta popular que validara lo acordado por los grupos de diálogo.
Hoy son ex-trabajadores de las mineras los que ven los EIA en el ministerio de energía, denuncian que hay funcionarios que quedan del régimen anterior que son los contactos de un ex.premier aprista que sería lobista de la empresa. Un nuevo EIA tendría que verlo la instancia creada que reporta al Minam. No sólo los ministros han perdido credibilidad sino el gobierno en su conjunto, que además se ha manchado las manos de sangre defendiendo los intereses de una empresa extranjera
La alternativa era viable, ya que el accionar de la empresa daba causales que justificaban la suspensión. Mientras el gobierno acusaba de delincuentes y terroristas a los que protestan, no tocaban ni con el pétalo de una rosa al abogado intermediario, ni a la empresa involucrados en el caso de extorsión/soborno en investigación.
A donde vamos?
Descartada la opción del diálogo por el gobierno, ha decidido escalar el conflicto. La militarización no funcionó antes, ahora sí?. Los sectores que defiendan a la población con todo lo que puedan, en este nuevo contexto quizá adquieran legitimidad y apoyo de la misma. La probabilidad de mayor violencia y muertes, aumentan.
Qué pasará con el paro de la macroregión sur en apoyo a los productores agrarios? SI tiene éxito, extenderán la zona de emergencia a todo el sur? que pasa si se producen nuevos incidentes? Ya el ministro recordó que pueden usar sus armas de fuego (aún antes del estado de emergencia).S e está polarizando no solo la región, sino el país. Más allá de este proyecto minero, un clima crecientemente enrarecido será el que se presentará en el próximo proceso electoral. Es lo que se busca como objetivo?.
Después de todo lo que ha pasado el país en las últimas décadas, no es justo regresionar de esa manera, al extremo que la vida humana vale menos que una inversión. Es una señal para los que plantean cambiar el modelo? Terrible rol de quien encarnó en su momento esperanzas de cambio.
El gobierno ha optado por un diálogo de plomo y la paz de los cementerios. A veces puede funcionar en el corto plazo. Pero los costos son muy altos y siempre se pagan a la larga. Algo que puede quedar en el camino, es la precaria democracia. No es justo que pongan en ese trance a las fuerzas policiales y militares, por un problema que el poder político no quiso resolver. En el denominado “estado oligárquico” se decía que las fuerzas armadas eran el perro guardián de los oligarcas. Se equivocan quienes creen que pueden retrasar el reloj de la Historia. ¿Cuáles son las razones que llevan al gobierno a esta política suicida y fratricida? Algún día se sabrá.
Los partidos y organizaciones democráticas deberían pronunciarse y actuar en consecuencia, para revertir esta situación y retomar el camino del diálogo. Que cada cual asuma su responsabilidad