
En horas de la mañana un piquete de manifestantes intentó asentarse en una de las entradas del aeropuerto internacional Alfredo Rodríguez Ballón.
Los manifestantes fueron repelidos por la Policía. Los efectivos hicieron uso de bombas lacrimógenas para dispersar a los protestantes. La acción fue suficiente para garantizar el desarrollo pacífico que hasta el momento ha caracterizado el paro macrorregional de 48 horas acatado en Arequipa.