
En pocos días se vencerá el término por el cual la provincia de Islay fue declarada en estado de Emergencia y, aunque varias voces lo están pidiendo, el gobierno nacional no tiene una razón para fundamentar su ampliación
La suspensión de garantías constitucionales y el régimen de excepción, tenía por objetivo acabar con los enfrentamientos entre la población que protesta contra el proyecto minero Tía María y las fuerzas del orden que habían escalado a niveles peligrosos de violencia, pero esas escenas no se volvieron a repetir.
En todo el valle de Tambo reina ahora una tensa calma. El único signo que revela que el conflicto está latente y los reclamos no se han olvidado, es el nuevo embanderamiento de la ciudad con el lema «Agro sí, mina no».

Por lo demás, el valle ha recuperado su actividad tradicional y el campo ha sido nuevamente surcado y labrado. En dos meses se salvó la mayor parte de la cosecha de arroz y se ha sembrado nuevos productos, propios de esta época del año.
Las tareas de campo, sin embargo, han terminado en la mayoría de predios, tras haberse completado la nueva siembra.

Como se sabe, el alcalde provincial, Richard Ale, ha hecho saber a las autoridades centrales la disposición de la población de retomar el paro, si es que se insiste en la instalación y operación del proyecto minero Tía María.
De ampliarse el Estado de Emergencia, iniciarían una resistencia silenciosa, anuncian. De lo contrario se preparan para un nueva lucha. Los sesenta días de pausa que la empresa planteó y su campaña publicitaria son, en general, duramente criticadas.
Incluso la gobernadora regional, Yamila Osorio, ha aceptado que la estrategia comunicativa no tiene relación con las características de la población de la zona. Ella, por su parte, también ha ido variando sus posturas y, luego de ofrecerse a financiar una revisión del EIA, que es lo que esperaba la población, ha aceptado la posición gubernamental de la irrevisabilidad del documento en cuestión.
Ante el abandono total de las autoridades del nivel central, la autoridad regional anuncia que el lunes presentará los resultados de un «levantamiento de información» realizado en la zona para conocer las observaciones que se hacen al EIA, con apoyo financiero de la Unión Europea.
Difícilmente este estudio arroje algo diferente a lo que resume esta fotografía. Y es que, la dignidad, aún en la pobreza, es un valor que todavía tiene vigencia.
