Una vez más, la llamada Coordinadora Regional por la Vida, pretendiendo pasar por un ente oficial, sorprendió a casi todas las autoridades de la ciudad y otras personalidades, haciendo firmar un «Manifiesto de Arequipa», durante la Sesión Solemne por el Aniversario de la ciudad que tuvo lugar el día 14.
Si bien es verdad que entre los firmantes figuran promotores de cierta posición ideológica-religiosa, excluyente y sectaria, como el congresista Juan Carlos Eguren, no resulta fácil creer que otras personas firmantes, de reconocida posición democrática, comulguen con esta posición radical que impulsa un sector de la ciudad liderados por el arzobispo Javier del Río, fiel seguidor dle polémico cardenal Juan Luis Cipriani.
Especialmente autoridades como Yamila Osorio y Alfredo Zegarra, cuyo cargo es fruto de la elección popular y cuya obligación es representar y velar por los intereses de todos los ciudadanos, se adhieran a postulados sectarios y antidemocráticos de organizaciones privadas. En todo caso deben aclarar si lo que firmaron fue de modo consciente o les faltó carácter para rechazar las indicaciones del pastor de la grey. para llevarlos a su redil.
Aquí el manifiesto:
