Las autoridades de Arequipa han comenzado a voltear la mirada hacia la empresa minera Cerro Verde, ante la falta de recursos y la dramática disminución de sus ingresos por concepto de canon minero. La gobernadora regional lo mencionó hace poco y, recientemente, el alcalde provincial dijo que le pedirán 500 millones para hacer obras.
Rápidamente, los ejecutivos de la empresa han reaccionado utilizando a la prensa en la que contratan avisos publicitarios, a cambio de su apoyo; para hacer saber que en estos años han contribuido hasta con 1,500 millones para diversas obras, entre ellas, la planta de tratamiento de aguas residuales La Enlozada, con un monto de 950 millones, cuyas aguas serán utilizadas por la empresa, en forma gratuita, para la producción de cobre. Además, pone en la cuenta todas las obras realizadas con el llamado «óbolo voluntario» que fue, en realidad, el compromiso que asumieron las mineras a cambio de que no se les cobrara las regalías mineras, saliendo ampliamente beneficiadas.
Así pues, en lugar del presumible tira y jale, con pocas probabilidades de éxito que se viene, lo que tendrían que hacer las autoridades, especialmente las judiciales, es exigir que la minera pague sus impuestos, de acuerdo a ley, como lo hacen con cualquier hijo de vecino.
Cerro Verde, aunque ha sido acotada por SUNAT, por un monto aproximado de 200 millones de soles que no paga, estaría debiendo al fisco -si se le aplica la ley- una cantidad superior a los 3 mil millones de soles, con lo que podrían hacer 3 plantas de aguas residuales, 60 plantas de agua potable, 8 puentes Chilina, 8 carreteras Arequipa – La Joya, 6 represas de Angostura, o lo que quisieran.
Este es pues el costo de su sumisión en años pasados. Ahora callen o exijan que se cumpla la ley. No limosneen.