Amenazas de muerte pesan sobre el gerente de Seguridad Ciudadana de la MPA, Marco Hinojosa, quien dice que lo tienen en la mira los dueños de prostíbulos, bares y locales nocturnos que él viene cerrando, para limpiar a la ciudad del pecado.
No fue tan rápido en hablar, cuando salieron los audios que lo involucran en actos de corrupción con el otorgamiento de licencias de Trasnporte Público, en tiempos en que él era el jefe de esa complicada área.
El alcalde, Alfredo Zegarra, ha salido a defenderlo, pero ha prometido «echarlo a patadas» si se comprueban las denuncias. El problema es que, generalmente, esas denuncias nunca se comprueban si no hay voluntad política. Así que la pelota está en su cancha señor alcalde.