
A causa de las conexiones clandestinas, la empresa Sedapar deja de percibir aproximadamente 30 millones de soles cada año; estas conexiones irregulares son más frecuentes en los distritos de Alto Selva Alegre, Cayma, y en el Cono Norte, donde es difícil fiscalizar las conexiones de las viviendas, por su lejanía.
Carlos Monge Vera, gerente general de Sedapar, indicó que también hay empresas que recurren a estas conexiones ilegales, por ello el 30.18% del agua consumida en Arequipa no es facturada; desde el 2014 han realizado 24 denuncias contra las personas que tenían estas conexiones, de las cuales 6 ya han resuelto a favor de la empresa de saneamiento.
La última campaña para detectar conexiones clandestinas en la ciudad duró 15 días y se llegaron a detectar 172 irregularidades en las conexiones de los medidores de agua, o manipulaciones para reducir los niveles del liquido que se consumía.
Sedapar ha lanzado la campaña “Conexiones Clandestinas e Irregulares”, con lo que se busca reducir en un 3% el nivel de evasión en la facturación de agua en Arequipa en 3 meses, explicó Carlos Monge.