
El Perú tiene las tarifas más altas y, al mismo tiempo, la velocidad más baja en la conexión a internet, en relación a otros países de Latinoamérica. Chile nos duplica en velocidad y tiene menores costos; sin embargo, las autoridades peruanas no han exigido a las empresas de telecomunicaciones mejorar esta situación y tampoco hay sanciones ejemplares para la mala calidad de servicio que se ha vuelto moneda corriente en estos días, incluyendo la televisión por cable y la telefonía móvil. ¿Aló?. Tururú..tururú..
Los usuarios de Movistar ya conocen de memoria el mensaje grabado que se oye cuando llaman para hacer un reclamo: Estimado cliente: el servicio de internet está experimentando fallas en la ciudad de Arequipa, las cuáles serán solucionadas en el transcurso del día. Agradecemos su comprensión.
El problema es que el mensaje está grabado hace meses y el servicio no sólo no ha mejorado, sino se ha ido empobreciendo, ante el malestar general y la pasividad de las autoridades, especialmente del Organismo Supervisor de Inversiones en el sector Telecomunicaciones (Osiptel) cuyo tribunal encargado de evaluar las quejas de los usuarios ante las empresas operadoras y sancionar (TRASU), pasa tan desapercibido que la población ni siquiera sabe que existe y el servicio sigue decayendo. El problema no solo se produjo en esta operadora, también en la que reza que todo es posible, la mexicana Claro, cuyo servicio de Internet móvil generó tantos reclamos que dejaron de ofrecerlo.
En contraste, los precios del servicio de Internet son los más altos de la región, duplican los de Chile, y solo son menores que en Bolivia y Venezuela, según un estudio realizado ya el 2013 por la firma DN Consultores.
Según el Observatorio Regional de Banda Ancha, en el país se cobra, en promedio, US$23.36 por una conexión de 1 megabite por segundo, esto es, es caro y lento. Y según otro estudio de la empresa norteamericana Ookla, la banda ancha de Perú ocupa el puesto 132 en un ranking de velocidad de descarga que abarcó a 180 países.
Al respecto Osiptel señaló que las tarifas bajarían hasta en 50% cuando se construya la red dorsal de fibra óptica, pero eso no ha ocurrido, ni por asomo.
Otras estimaciones señalaban que la fibra óptica bajaría el precio entre 10 y 25% y que el impacto sería especialmente notorio en provincias. Y seguimos esperando.
La red dorsal de fibra óptica (banda ancha) se concesionó en diciembre del año 2013 para la instalación de 13,500 kilómetros de fibra óptica a nivel nacional que debió concluir este año, lo que implicaría mayor velocidad y capacidad de descarga, lo que ya está disponible, pero en un rango de precios más alto.
Así, en medio del desconocimiento y la arbitrariedad de la que hacen gala las operadoras de telefonía, se siguen presentando todo tipo de problemas y las tarifas no se han movido ni un centavo hacia abajo.
En la ciudad de Arequipa, Osiptel recibió un total de 3033 quejas en lo que va del año, aunque su competencia es sólo orientar al usuario para que presente su reclamo, primero, ante la propia compañía y, en vía de apelación al TRASU, con la pérdida de tiempo y gasto que ello genera.
Este es el número de consultas efectuadas en Osiptel Arequipa en lo que va del año, y las razones de queja, según el tipo de servicio. Las quejas se han incrementado notoriamente a partir del mes de agosto.
