
El 26 de septiembre, el ciudadano venezolano Orlando Jiménez Jiménez, conocido por sus amigos como “Chamo”, de 31 años de edad, fue mordido por una araña casera “Loxosceles laeta” en la provincia de Islay. A causa de ello estuvo internado desde el 26 de septiembre en el hospital Honorio Delgado de Arequipa.
Orlando era venezolano, pero de padres peruanos; él estuvo internado casi mes y medio, con tratamientos para poder salvarle la vida, ya que los efectos del veneno del arácnido se hicieron notar a la media hora de la picadura, causando una infección generalizada; posteriormente la toxina provocó la muerte celular e insuficiencia renal a la víctima.
El martes, a las 13:00 horas, dejó de existir “Chamo”, luego de luchar más de un mes por su vida; la toxina terminó provocando un desorden multiorgánico, finalizando con un ataque al corazón, que fue inevitable.
El cuerpo de Orlando Jiménez fue trasladado a Islay, para ser velado y enterrado en el cementerio de la Punta de Bombón.