Las dos hipótesis políticas de la izquierda en disputa

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1. La izquierda que mantiene como principio y eje medular la democracia interna, los criterios éticos y las cuestiones programáticas. Es decir, la izquierda del Frente Amplio.
2. La izquierda que tenía como tema menor la democracia interna, los criterios éticos y que considera como posibilidad aliarse con el centro y centro derecha. Es decir, la izquierda que fue mutando de nombre de Cpufi, Únete a Unidad Democrática.
Transcurrido el tiempo, la izquierda del Frente Amplio tiene hoy en día a Verónika Mendoza como su candidata presidencial con un 2% de preferencias electorales – aún insuficiente – mientras que del otro lado no hay un liderazgo visible y que si bien en el último tramo decidieron hacer elecciones ciudadanas abiertas – siguiendo el ejemplo del Frente Amplio – este proceso terminó en acusaciones mutuas de fraude entre dos bloques de fuerzas integrantes de Unidad Democrática. Esta situación de debilidad y fraccionamiento del bloque que impulsó esta segunda hipótesis política, los ha llevado a acercarse al Frente Amplio (1ra hipótesis) sin poner en cuestionamiento la candidatura presidencial de Verónika Mendoza.
A estas alturas del partido tenemos finalmente la primera hipótesis política logró ganar esta disputa entre los dos bloques de izquierdas en el Perú. Y sí, definitivamente, esto poco o nada le interesa al votante promedio, sin embargo siempre es necesario hacer la reflexión de los aciertos y errores que se han dado en ambos bloques para acudir de la mejor manera a este escenario electoral donde lo más probable es que ocurra alguna alianza o acuerdo político entre el Frente Amplio y algunas o parte de las fuerzas del otro bloque que sostuvo la segunda hipótesis política, y claro esto se dará – como se reafirmó en el reciente congreso del Frente Amplio – bajo criterios éticos (no candidat@s con manos manchadas de sangre, corruptos,etc) de democracia interna (no más candidaturas congresales a dedo o por imposición de billetera) y por coincidencias programáticas.
Es necesario avanzar, pero también hacer algunas pausas para reflexionar.
¿Izquierda domesticada o una izquierda realista?. Por otro lado ¿Izquierda como una apuesta de largo aliento y con una profunda vocación de transformación social o una izquierda infantil?
Partiendo de estas dos preguntas es que se pueden apreciar – según el punto de vista con el que se les mire – los dos proyectos que desde el sector del progresismo/cambio/izquierda se empiezan a gestar y visibilizar de cara a las elecciones del 2016.
Pero ¿Quiénes integran estos dos bloques?
Por el lado de los “realistas” o “izquierda domesticada” -apreciación positiva y negativa de este bloque – tenemos a:
Fuerza Social, partido al cual pertenece la ex alcaldesa de Lima,Susana Villarán.
Patria Roja (MAS), partido al cual pertenece Gregorio Santos,presidente regional de Cajamarca.
Partido Comunista Peruano (PC Unidad), partido que controla/dirige a la CGTP.
Ciudadanos por el Cambio, partido al cual pertenece el ex Primer Ministro, Salomón Lerner Ghitis.
Partido Socialista, partido del fallecido ex congresista Javier Diez Canseco. El PS aún no cierra acuerdo con este bloque y se sabe de debates y disputas internas por si se van con este bloque o apuestan por el Frente Amplio.
A ellos se suma el Partido Humanista del ex primer ministro del gobierno aprista durante el Baguazo, Yehude Simon. De todos los antes mencionados, ninguno tiene inscripción formal como partido, siendo el Partido Humanista el único que cuenta con inscripción electoral válida de cara a las elecciones.
Este bloque es el que rompió con el Frente Amplio (FA) tras las elecciones municipales acusando a Tierra y Libertad (TyL) de chantajear con la inscripción electoral bajo el control de TyL por oponerse a una alianza con Perú Posible. TyL y militantes no partidarizados (colectivos, movimientos,etc) acusamos a las cúpulas de estos partidos (los que rompieron luego con el FA) de no ser orgánicos en respetar un acuerdo del I Encuentro Nacional del Frente Amplio el cual estipulaba no hacer alianzas con partidos vinculados a la corrupción (Perú Posible). Finalmente las cúpulas/dirigencias de estos partidos se fueron con la inscripción de “vientre de alquiler” que fue con el que Susana Villarán postuló a la alcaldía de Lima por Diálogo Vecinal con los resultados ya conocidos. Patria Roja – MAS tuvo un retiro a último momento en parte gracias a la presión ejercida por sus militantes de base, en específico de su base de Lima, Cercado. Por su parte desde el Frente Amplio decidimos no lanzar candidatura a Lima Metropolitana pero sí hacerlo en algunos distritos con resultados nada auspiciosos y del cual se han hecho las autocríticas correspondientes.
En el otro bloque, es decir, el bloque del Frente Amplio tenemos a Tierra y Libertad, Pueblo Unido, Partido del Pueblo, un bloque de colectivos, movimientos, estudiantes y militantes hasta entonces no partidarizados que coordinamos con la congresista Verónika Mendoza, además de los sectores y bloques sociales que se identifican con el proyecto político del FA pero que prefieren no militar en algún partido. Este sector tiene una perspectiva antineoliberal, de apuesta al corto, mediano y largo plazo, además de promover la horizontalidad y la democracia interna sin imposiciones de cúpulas ni dirigencias. Del último congreso de relanzamiento del Frente Amplio se propuso que las candidaturas sean validadas con elecciones ciudadanas abiertas, lo cual va más allá de “un militante un voto”, con el cual se fundó el Frente Amplio en junio del 2013.
Hipótesis de trabajo de los bloques ¿Por qué no van juntos?
Si bien ambos bloques tienen de enemigo común a lo que representa Alan García y Keiko Fujimori hay un aspecto político de fondo que nos diferencian y que hace imposible la unidad entre ambos bloques.
La hipótesis del primer bloque:
El primer bloque parte de un diagnóstico derrotista/realista donde se es imposible vencer a Alan García o Keiko Fujimori en el 2016 y por lo cual lo principal sería arrebatarle votos para conseguir algunas curules en el congreso y desde allí hacerle oposición sea a Alan García o Keiko Fujimori. En esta hipótesis por tanto no habría problema en aliarse con partidos de centro e incluso de centro derecha. La hipótesis es que el momento político da para hacer una Coalición/Alianza anti DBA. Quien les proporcionará la inscripción electoral será el Partido Humanista de Yehude Simon. Este bloque en aras de lograr curules en el congreso están en la búsqueda alguna figura/locomotora/combi electoral que arrastre tantos votos y que les permita alcanzar algunas curules en el congreso. En esa búsqueda están tratando de convencer a Gastón Acurio.
La hipótesis del segundo bloque
La hipótesis del segundo bloque pasa en señalaren que el momento del cambio es ahora y para ello no hay cálculo electoral que valga que no sea el de ser firmes en la lucha contra el neoliberalismo en todas sus expresiones y contra todos sus representantes de este modelo y para ello la estrategia es trabajar con la gente, desde la gente y para la gente desde las luchas y resistencias sociales. En ese marco es que no se apuesta por ningún pacto con partidos como el Humanista de Yehude Simon ni Perú Posible de Alejandro Toledo por ser precisamente representantes políticos que han asentado el neoliberalismo en nuestro país. Ni siquiera se les considera como posibilidad. Tomar esta postura ha valido para que nos acusen como sectarios.
¿Cómo se han comportado estos bloques en luchas concretas recientes?
En la lucha concreta es como se ve la actuación y formas de hacer política de ambos bloques. Es en este marco que tomo como caso concreto la lucha por la derogatoria de la llamada Ley Pulpin. Por un lado tenemos al primer bloque quienes conformaron la Coordinadora 18D teniendo una importante presencia en medios pero con discutido y cuestionado trabajo de base que los respalde. Del lado del segundo bloque es que se optó por participar en Las Zonas dadas las coincidencias en formas de hacer política en cuanto a la horizontalidad, trabajo territorial, crear poder popular y la disputa sin cálculo electoral contra el modelo de desarrollo actual que tenemos en nuestra sociedad procurando no capturar ni controlar el espacio y por el contrario tomando la actitud de ser uno más en el espacio respetando las dinámicas generadas allí.
¿Qué ha habido electoralmente desde el 2000 hasta la actualidad?
Desde mi punto de vista, observo que desde el 2000 han habido sectores de izquierda que no apostaron por hacer cambios profundos al sistema y por el contrario optaron por sumarse al candidato“alternativo” (Toledo 2000 o 2001) o moderar el discurso o propuesta sin trabajo vivo con la gente generando que Ollanta Humala aparezca como el radical que cubra ese vacío y “empatara” con el sentir de la gente. En el 2006 la izquierda fue dividida entre lo que representó la izquierda moderada representada por la candidatura presidencial de Susana Villarán y la izquierda más de principios o“radical” pero sin respaldo popular (candidaturas de Javier Diez Canseco y Alberto Moreno). Para el 2011 un Ollanta Humala con polo blanco y de aliado con un sector de la izquierda logró ganar las elecciones, sin embargo la base social que lo apoyó no se encontraba organizada lo suficiente para hacerle frente ante la traición de sus promesas de cambio de modelo, y por el lado de los cuadros políticos de la izquierda que llegaron al poder, fueron expectorados sin generar ninguna resistencia ni en las instituciones públicas y menos en las calles.
¿Cuáles se suponen que son las lecciones aprendidas para la izquierda?
Con lo expuesto en forma sintetizada en el anterior párrafo pienso que las principales lecciones al interior de la izquierda a estas alturas deberían de ser que:
– La unidad de las izquierdas no garantiza nada.
– Sin democracia interna no se forja un partido/movimiento político sólido que contribuya a la transformación de la sociedad tumbando el modelo neoliberal.
– Sin pueblo organizado y movilizado para la transformación social,de poco o nada sirve llegar al gobierno.
Sin embargo el primer bloque de la izquierda nombrado en este artículo parece no tener en cuenta estos dos últimos aspectos, y si es que lo han tenido en cuenta lo consideran como algo secundario o postergable.
¿Cuál es mi apuesta política?
Por lo expuesto mi apuesta política es por el Frente Amplio, así con sus idas y venidas, con sus falencias y aciertos, porque estoy convencido que es el espacio político donde se ha tomado muy en cuenta estos dos últimos aspectos de lecciones que deben ser aprendidas e interiorizadas y que considero clave para lograr tumbarnos este sistema y construir colectivamente – en la lucha – un nuevo sistema que ya veremos cómo lo llamaremos, pero que tiene que ser el que esté en favor de los excluidos, de los de abajo, de los desposeídos, de los menos que somos más, de los ninguneados y de los que – a pesar de la adversidad y del poder económico de los de siempre – tarde o temprano ¡Venceremos!.
Alianzas sí, pero con la gente en lucha contra este sistema político que empieza a agrietarse y desgastarse.