
One of the 33 lions rescued from circuses in Peru and Columbia reacts after being released at its final destination at the Emoya Big Cat Sanctuary, outside Vaalwater in South Africa’s northern Limpopo province, May 1, 2016. REUTERS/Siphiwe Sibeko
El Santuario de Grandes Felinos de Emoya, en Sudáfrca, con sus 5 mil hectáreas de extensión, es el nuevo hogar de 33 leones que vivieron cautivos en Perú(24) y Colombia (9), siempre encerrados en jaulas insalubres, tras una gigantesca operación de rescate y traslado que tuvo lugar en nuestro país, principalmente. Casi todos proceden de circos de mala muerte y fueron hallados en pésimo estado de salud provocado por el largo cautiverio y los malos tratos.
La titánica tarea fue asumida por la Animal Defenders International (ADI), organización que se compró el pleito mediante trámites legalesque duraron cerca de dos años con un costo total -hasta su traslado de un millón de euros. El proyecto de ADI se puso en marcha en agosto de 2014 cuando esta organización de defensa de los derechos de los animales denunciólos abusos masivos contra los animales que se producen en los circos de Perú. “La mayoría de los animales que pudimos observar tenían dedos y garras mutiladas, dientes rotos y signos de golpes por todo el cuerpo”, expuso JanCreamer, fundadora de ADI. Después de difundirse esta denuncia, el gobierno de Perúprohibiólos espectáculos de circo con animales salvajes y se hizo necesaria la búsqueda de una salida para los animales cautivos.
Tras diversas deliberaciones, se consideróque la mejor residencia para los animales sería la tierra de sus ancestros, y asítomaron un vuelo de carga hasta Sudáfrica, al Santuario de Emoya…
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