La noche del 28 de agosto del 2015, una banda organizada robó bienes culturales prehispánicos e hispánicos, valorizados en varios millones, del museo de la UNSA. El robo desempolvó nuestro millonario legado y su precaria seguridad. La noticia se difundió tanto en Arequipa como en el país entero, y hasta medios internacionales mostraron lo ocurrido.
Se habló inicialmente de 5 millones de dólares, más adelante se dijo que la cifra de lo sustraído superaba los 25 millones, hasta que se reconoció que los bienes eran, sencillamente, invalorables. Ha transcurrido un año y el caso, a su vez, empieza a parecer una pieza olvidada de museo. “Los delincuentes sabían lo que se estaban llevando”, dijo el fiscal Antonio Chacón Roselló. Según la encargada del gabinete textil del museo, Eulalia Corimaya Cosío, “El Manto Plumario estaba en…
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