
Edgardo Calderón Paredes, presidente de la Beneficencia de Arequipa, viene asumiendo como prioridad el futuro de una familia que vive en deplorables condiciones, pues habitan en una torrentera al lado de animales, en medio de excremento y basura. Se alimentan de la caridad de los vecinos y no tenían documentos de identidad.
La familia la conforman 2 mujeres adultas y 5 niños. La mujer mayor tiene 2 hijos, un menor de 8 años y otra de 22 años, quien a su vez tiene 4 hijos. Los niños no asisten a la escuela, no hablan y se encuentran en aparente estado de desnutrición, entre otros problemas de salud.
Por este motivo, la comisión de la Beneficencia de Arequipa ha enviado oficios al Fiscal Provincial de Familia de Turno, a la Defensoría del Pueblo, Oficina de la Defensoría de la Familia, y Ministerio de la Mujer, para que tomen cartas en el asunto pues las madres de familia se oponen a recibir cualquier tipo de ayuda.
Por otro lado los voceros de esta institución ofrecieron ayuda para la capacitación de las madres en algún oficio, con el fin de que puedan trabajar dignamente. Para los niños, buscan brindarles educación y salud, así como también vivienda para la familia entera, en uno de los albergues que dirigen.