FOTOS. El robo que se convirtió en reliquia de museo

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Agosto es época de celebraciones y homenaje a la Ciudad Blanca por sus 476 años de fundación, sin embargo, hace un año una importante muestra de su historia fue sustraída. En agosto del año pasado, una banda de delincuentes se apoderó de queros, cerámicas, mantos y un cuadro de la Escuela Cusqueña que reposaban en el Museo Arqueológico José María Morante de la Universidad Nacional de San Agustín, ¿cómo transcurre la investigación del robo cultural más enigmático del sur del país?

La noche del 28 de agosto del 2015, una banda organizada robó bienes culturales prehispánicos e hispánicos, valorizados en varios millones, del museo de la UNSA. El robo desempolvó nuestro millonario legado y su precaria seguridad.  La noticia se difundió tanto en Arequipa como en el país entero, y hasta medios internacionales mostraron lo ocurrido. Se habló inicialmente de 5 millones de dólares, más adelante se dijo que la cifra de lo sustraído superaba los 25 millones, hasta que se reconoció que los bienes eran, sencillamente, invalorables. Ha transcurrido un año y el caso, a su vez, empieza a parecer una pieza olvidada de museo.

“Los delincuentes sabían lo que se estaban llevando”, dijo el fiscal Antonio Chacón Roselló. Según la encargada del gabinete textil del museo, Eulalia Corimaya Cosío, “El Manto Plumario estaba en óptimas condiciones, de los 40 (similares) que reportó el historiador y sacerdote Leonidas Bernedo Málaga, en la primera parte del siglo XX, éste era uno de los que se encontraba en mejor estado”.  Las piezas eran tan vitales que el encargado del gabinete de cerámica del museo, Mario Vera Delgado, reconoció que “Los queros incaicos que se llevaron eran esenciales para conocer al hombre andino antes de la llegada de los españoles”. Así de importantes.

Identidad

“El Manto Plumario perteneció a la cultura Wari”, explica Eulalia Corimaya. Esta cultura surgida en el sur del país, que junto a Los Incas sería considerada imperial por los historiadores, tenía como actividad principal la guerra. Influenciada por Tiahuanaco y Nazca, este imperio abarcó hasta Lambayeque por el norte, Ayacucho y Arequipa por el sur, la selva de Cusco y, durante sus tiempos de expansión, llegaría a territorios del norte de Bolivia y Chile actual. Wari existió entre los siglos VII y XIII después de Cristo.

“El Manto Plumario fue encontrado en el Fundo Hispana, que era propiedad de Jacinto Rosas,  ubicado en Chorunga. Estos mantos fueron reportados por el historiador Leonidas Bernedo. No sólo encontraron mantos plumarios ahí, sino, también cerámicas”, añade Eulalia Corimaya. Utilizaron algodón, fibras de vicuña y plumas de papagayos para elaborar este textil amarillo y azul atornasolado. Medía dos metros de largo por sesenta y nueve centímetros de ancho. Era utilizado en ceremonias y pagos a la tierra.

No contentos con el hurto a los Wari, los delincuentes de esa fatídica noche para la identidad nacional, extrajeron una faja de los chuquibambas que era utilizada para almacenar la hoja de coca y un taparrabo Chiribaya con motivos estilizados de aves y serpientes. Ambas culturas prehispánicas radicaron al sur del país; los chuquibambas entre Ayacucho y Arequipa y los Chiribayas entre Moquegua y Arequipa. Sin contar ya, las chuspas incaicas con motivos musicales que se esfumarían también esa noche.

En cuanto a los queros sustraídos, también incaicos, se contaban seis vasos de madera. “De mucho valor cultural”, recalcó Mario Vera. “Escultóricos y zoomorfos. Este tipo de vasos existían en las culturas anteriores, pero toman relevancia en cuanto a la confección en la época Inca”. Se elaboraban con maderas especiales; chachacoma, algarrobo, cedro, chonta, entre otras. Maderas odoríferas, que no sólo se apreciaban desde el aspecto artístico, sino  también para catar el sabor de la chicha. Las ilustraciones representaban escenas cotidianas y eran utilizados en ceremonias.

Y de la época hispana, robaron un cuadro de la Escuela Cusqueña. Hecho al óleo con técnica del Barroco. La escena mostraba la asunción de la Virgen. Rodeada de ángeles y diablos. “El cuadro se habría pintado poco tiempo después de la llegada de los españoles. Los indígenas captaron conocimientos europeos y los juntaron con lo autóctono. Utilizando, tanto en los personajes del retrato como en los adornos, rasgos y características propias”, refirió Mario Vera.

Investigación

“La investigación es reservada pero seguimos haciendo diligencias con la policía”, subraya el fiscal Antonio Chacón. “Lo único que puedo precisar es que el 15 de junio se dispuso la remisión de copias a la Fiscalía Anticorrupción de Arequipa por el presunto delito de peculado culposo contra la UNSA”. Presunto delito que, por negligencia, la universidad habría cometido al no dotar de la seguridad necesaria a los bienes culturales en exposición.

Antes contaban con un agente de seguridad cada 8 horas y no existían cámaras de vigilancia dentro del local. Teniendo personal especializado y que conocía el valor de estos bienes, continuó el fiscal, no tomaron medidas de prevención. Además, señaló, existe un sospechoso. Este sospechoso sería Simón Puma Delgado, personaje que ha sido vinculado por algunas evidencias que continúa investigando el fiscal, ante el cual declarará en breve.

“Por otro lado, estamos a la espera de los resultados de la pericia antropométrica que emitirá el Departamento de Antropología Forense del Ministerio Público de Lima”, expresó Antonio Chacón. Este resultado, que tiene como base de estudio las imágenes captadas por las cámaras de seguridad exteriores al museo, buscará orientar la investigación del caso dándoles características de los individuos que llevaron a cabo la sustracción.

Las imágenes muestran a dos sujetos de pie frente al museo de la UNSA y a un auto, que va subiendo por la calle y se detiene frente a ellos. Allí los delincuentes habrían colocado las 21 piezas sustraídas. Según el vigilante, Javier Prado Guerrero, cuatro hombres lo golpearon y perpetraron el robo. El vigilante fue el primer sospechoso.

“Los criminales que robaron los bienes buscarán venderlos en el extranjero”, dijo el fiscal. “La UNSA ha puesto al corriente de lo ocurrido al Ministerio de Cultura. Asimismo, la policía ha lanzado boletines de búsqueda. La venta no es inmediata. Muchas veces se han podido recuperar bienes después de varios años, cuando pasan de uno a otro comprador o finalmente son exhibidos en algún lugar”. Es decir, a más de un año del robo, la investigación va camino a convertirse en una antigüedad.

Aquí algunos de los objetos sustraídos:

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